Jueves, 23 de diciembre de 2010
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — Al igual que todos los domingos desde hace cuatro años, María Ávila se levantó unos minutos después de las cinco de la mañana. Mientras caminaba hacia el Motel Oasis, donde trabaja como recepcionista, notó que la acera estaba encharcada, casi inundada. Recuerda también que un fuerte olor "como a gasolina" le picaba la nariz y la garganta.
Ese día no pudo pasar más allá de la esquina que normalmente cruza para llegar a su lugar de trabajo. Una pequeña camioneta se había quedado atorada en la calle a causa del líquido que inundaba la avenida. Unos minutos después, se tuvo que echar a correr junto con el conductor de la camioneta al ver que el río Atoyac se prendía en llamas y que el fuego avanzaba hacia ellos.
Una fuga en el oleoducto de la paraestatal Petróleos Mexicanos(Pemex) que pasa por debajo del municipio de San Martín Texmelucan, en Puebla, había provocado una explosión que a su paso dejó 29 muertos, 53 lesionados y más de 80 viviendas dañadas, según las cifras más recientes del gobierno federal.
El director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel informó que una toma clandestina —de donde se extraía gasolina de manera ilegal— fue lo que provocó el estallido.
La localidad de alrededor de 80,000 habitantes se encuentra sobre una red de ductos de gas y de hidrocarburos. Más del 60% tiene más de 40 años y no ha recibido mantenimiento, según Francisco Labastida, presidente de la Comisión de Energía del Senado mexicano, lo que potencia el riesgo en la zona.
Ese día, María fue por sus dos hijas y su marido y caminaron hasta llegar a la caseta de peaje del vecino estado de Tlaxcala.
"No había vías para salir de San Martín y tuvimos que ir hacia el monte que era lo más próximo, pero también se llenó de carros, de gente en pánico, había varios accidentes", recuerda Angélica Hurtado, investigadora de la Universidad Tecnológica de Huejotzingo y habitante de San Martín Texmelucan, quién salió de casa junto con sus tres hijos.
"Desde que salías el humo te picaba la garganta, no podías respirar, la gente gritando, había enfermos en la calle envueltos en cobijas, querían escapar del puente y no había ninguna autoridad que nos orientara".
Aunque María y Angélica se salvaron de sufrir quemaduras y pudieron huir a tiempo junto con sus familiares, según reportes de medios locales, actualmente unas 210 personas se encuentran viviendo en los albergues instalados en gimnasios y escuelas de la localidad.
María Sánchez es una de ellas. Su casa se quemó al paso del fuego y perdió todo lo que estaba dentro de ella, incluidos sus ahorros.
"De todo lo que habíamos planeado, ya no hay nada porque lo poco que teníamos de dinero se quemó", dijo a CNN.
A cuatro días de la explosión, las paredes de los edificios, casas y comercios por donde pasaron las llamas siguen negras y los marcos de las ventanas están vacíos porque los cristales tronaron al paso del fuego.
La camioneta que se quedó atorada ese día sobre Avenida 11 de noviembre, sigue en el mismo sitio calcinada y los árboles plantados en la acera están carbonizados. Son troncos y ramas negras sin hojas.
Si bien la Comisión Nacional del Agua y Pemex anunciaron que las labores de limpieza de los caudales del río Atoyac dieron inicio este martes, los habitantes aún se sienten inseguros.
"Esa noche la gente no quería salir porque las alcantarillas seguían explotando y de hecho, se rumora que todavía sigue pasando, porque en el drenaje hay gas", dice Hurtado quién también pertenece a la asociación Red de Divulgadores Rurales.
Pemex ha descartado que exista riesgo de otra explosión.
Esta semana, las autoridades comenzaron el peritaje para evaluar los daños en cada vivienda. Pemex anunció que cuenta con un fondo de 30 millones de pesos para indemnizar a los afectados.
María Ávila no ha podido regresar a trabajar al Motel Oasis, que se ha vuelto famoso por las televisoras que lo usan como imagen de fondo en sus reportes. María Sánchez no sabe cuándo volverá a tener una casa.
Nota: Este artículo fue publicado en CNNMéxico.com
(http://mexico.cnn.com/nacional/2010/12/23/habitantes-de-texmelucan-intentan-continuar-con-su-vida-tras-la-explosion)
martes, 28 de diciembre de 2010
Una pequeña comunidad maya subsiste a un clima cada vez más impredecible
TABI, Quintana Roo (CNNMéxico) — Hace 10 años, Eunice Be Chuc y su esposo cosechaban hasta dos toneladas de granos de maíz, frijoles, ibes y calabazas en su parcela de seis hectáreas.
En ese entonces alcanzaba para el alimento de ellos, de sus cinco hijos y de sus pollos, pavos, cerdos y patos; podían salir a vender la cosecha para tener dinero en efectivo. Ahora, lo poco que juntan únicamente les alcanza para consumirlo en familia. Los animales los vendieron hace un par de años.
"Ya no da. Hay veces que hay sequías y ya no da. Cosechas tu milpa pero da muy poco. Antes llovía a tiempo y la milpa producía más", dice Eunice, una mujer de 51 años.
"Últimamente han pasado también cada vez más fuertes los huracanes. O no tenemos agua o tenemos demasiada que destruye todo".
Años enteros sin lluvias, huracanes que destruyen todo lo que encuentran a su paso y días que son cada vez más calientes han cambiado la rutina y las costumbres de los habitantes de Tabi, una pequeña comunidad maya a unos 230 kilómetros al sur del centro turístico de Cancún.
Saulo Chuk Moo, comisario ejidal de Tabi, dice que los últimos tres años las lluvias han sido más escasas que nunca. Además, el aumento en las temperaturas ha obligado a que los ejidatarios madruguen cada vez más para trabajar su tierra.
"Antes las jornadas empezaban a eso de las seis de la mañana y se trabajaba hasta las dos o tres de la tarde. Ahora, la gente se levanta a las cuatro de la mañana y a las 10, 11, tiene que parar porque les duele la cabeza por el calor", cuenta.
Los habitantes de Tabi creen que las altas temperaturas también han provocado que caiga "lluvia caliente" que echa a perder sus cultivos.
"Es una lluvia que cae de noche y que cae tibia y que daña los frutos. Como con esta naranja, que se ve sucia y que se cae del árbol antes de madurar", explica Aidé Araceli Bastida, de 31, y muestra una naranja verde con manchas negras en la cáscara.
La gente de Tabi ha oído hablar del fenómeno del cambio climático y creen que, tal vez, ese sea el motivo por el que ya no puedan saber con certeza cuándo va a llover.
Ahora, buscan alternativas para poder completar la cantidad necesaria para tener maíz para autoconsumo.
Por ejemplo, Candelario Beh Pat, de 64 años, siembra dos tipos de semillas. Unas que dan en dos meses y medio y otras que tardan cuatro a cinco meses. Comenzó a hacer eso hace poco, por primera vez en 30 años de trabajar sus tierras.
"Así si hay un huracán, alcanzo a tener algo de comida", explica.
El cambio climático y sus efectos en la agricultura
Una de las actividades más vulnerables al cambio climático en América Latina y el Caribe es la agricultura, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
En un foro organizado por la Cepal a inicios de noviembre en Chile, expertos en la materia advirtieron que más de 50% de la población rural de América Latina y el Caribe vive en la pobreza y, por ello, es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático en el campo.
Según un estudio elaborado por la organización Oxfam, en el 2009, las sequías e inundaciones en México afectaron aproximadamente 75,000 hectáreas de café, maíz, trigo, sorgo, frijoles y ajonjolí.
“Las pérdidas por los impactos del cambio climático en la producción agrícola mexicana podría alcanzar entre 16 y 22 mil millones de pesos”, se detalla en el informe Cambio Climático en América Latina, Preguntas y Respuestas, publicado en octubre del 2010.
El gobierno estatal de Quintana Roo asegura que el huracán Wilma, que pasó por la entidad con una intensidad de categoría 5, provocó pérdidas estimadas por 19 mil millones de pesos y destruyó 850 mil hectáreas de selva.
Si bien la adaptación al cambio climático es uno de los ejes de las negociaciones que se llevan a cabo en la 16 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16), aún no se han definido mecanismos claros al respecto.
Países como México han propuesto una especie de fondo al que puedan acceder los países en desarrollo para obtener recursos para la reconstrucción de la infraestructura dañada y pagar compensaciones por las pérdidas generadas por los fenómenos climatológicos cada vez más extremos.
"A pesar de que nosotros somos los más afectados, no tenemos la manera de resguardarnos de los ciclones y sobrevivir las sequías. Sólo pido que sean conscientes de eso", dice Eunice.
Nota: Este artículo fue publicado en CNNMéxico el 5 de noviembre del 2010 (http://mexico.cnn.com/planetacnn/2010/12/05/una-pequena-comunidad-maya-subsiste-al-calor-y-a-sus-cosechas-perdidas)
Dedicado a Ben W.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
El crimen organizado alcanza a los migrantes a EU a su paso por México
Por Hanako Taniguchi
Jueves, 26 de agosto de 2010
Alrededor de las siete de la mañana del 23 de agosto, un joven de 18 años llegó herido al puesto de control de la Secretaría de Marina ubicado en los alrededores del poblado de San Fernando, Tamaulipas. Sangraba de la mandíbula y del hombro y caminaba con dificultad. Pedía que le curaran las heridas.
Era el único sobreviviente de una masacre que se había perpetrado en un rancho cercano, a manos de miembros del grupo criminal de Los Zetas. Fueron acribillados 58 hombres y 14 mujeres.
Cuando personal de la Secretaría de Marina dio con el rancho descrito, el día siguiente a las 17:00 horas, encontró los 72 cadáveres de migrantes ecuatorianos, hondureños, salvadoreños y brasileños.
Todos atados de manos y con los ojos vendados. Amontonados unos sobre otros y arrinconados al lado de las paredes. Se quedaron a unos kilómetros de llegar a su destino final: Estados Unidos.
Representantes diplomáticos analizan el caso en Tamaulipas
Dos días después de que se descubriera el rancho con los cuerpos, personal de las representaciones diplomáticas de Ecuador, El Salvador, Honduras y Brasil en México se trasladaron a Tamaulipas con el fin de conocer de cerca los detalles del caso.
La cancillería mexicana informó que para el 25 de agosto por la tarde, se encontraban en territorio tamaulipeco el cónsul general y el vicecónsul de Brasil; el cónsul general, el agregado de policía y el agregado adjunto de policía de Ecuador; dos cónsules generales de El Salvador y la cónsul general de Honduras en la entidad de San Luis Potosí.
Por su parte, los embajadores de Brasil, Ecuador y El Salvador en México aseguraron que le pidieron al subsecretario de relaciones exteriores para América y el Caribe, Salvador Beltrán del Río, que se esclarezca, investigue y castigue a los responsables del asesinato múltiple, de acuerdo con Notimex.
En entrevista con la agencia mexicana de noticias, Hugo Roberto Carrillo, embajador salvadoreño, acusó a México de brindar insuficiente información sobre el caso y explicó que por eso fueron enviados los dos cónsules a Tamaulipas. Se les dio la instrucción de recabar detalles del hecho e identificar si hay salvadoreños entre las víctimas.
El caso no sólo tuvo resonancia en los países de origen de los migrantes acribillados. El gobierno de Estados Unidos ofreció su cooperación en la investigación, en caso de que México lo solicite.
Según la agencia EFE, la embajada de Ecuador en Estados Unidos informó que se están tomando medidas para proteger a los padres del único sobreviviente y testigo de la matanza, ante la posibilidad de represalias por parte de los autores de los asesinatos.
Por otro lado, el gobierno ecuatoriano solicitó al gobierno mexicano que se le dé protección al sobreviviente.
Organizaciones civiles cuestionan al gobierno mexicano
Las organizaciones de la sociedad civil como Amnistía Internacional(AI) y Sin Fronteras manifestaron su repudio ante los hechos ocurridos en San Fernando, Tamaulipas y exigieron al gobierno mexicano trabajar para poner fin a los secuestros y asesinatos de los inmigrantes.
"El fracaso del gobierno federal para mostrar un liderazgo claro en la aplicación de medidas para hacer frente a la violencia sistemática que enfrentan los migrantes en situación irregular debe terminar con la aplicación de un plan de acción claro en el que todos los organismos clave (…) tomen acción coordinada y eficaz", señaló AI en un comunicado.
Sin Fronteras, por su parte, dijo que el asesinato de los 72 centro y sudamericanos expone la falta de compromiso del estado mexicano para reconocer y terminar con la violencia de la que son objeto miles de migrantes a lo largo del país.
“Este suceso refleja que la posición de las autoridades migratorias, no cuenta con una real perspectiva de derechos humanos y no responde a la realidad que vive el país en materia migratoria, y que, por el contrario permite la criminalización de la población migrante, lo que genera graves violaciones a sus derechos humanos”, expresó en un comunicado.
En un informe publicado en junio del 2009, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) había advertido sobre la creciente amenaza contra los inmigrantes que pasan por México para llegar a Estados Unidos.
Según el Informe especial sobre los casos de secuestro en contra de migrantes, los inmigrantes ilegales en México “con frecuencia son víctimas de bandas organizadas y en muchas ocasiones de autoridades federales, locales y municipales, especialmente de las encargadas de la seguridad pública, las que los golpean brutalmente, humillan y extorsionan con amenazas de privarlos de la vida, de la libertad o deportarlos a sus países de origen, prácticas que constituyen violaciones a sus derechos humanos”.
Nota: Este artículo fue pubicado en http://mexico.cnn.com
Jueves, 26 de agosto de 2010
Alrededor de las siete de la mañana del 23 de agosto, un joven de 18 años llegó herido al puesto de control de la Secretaría de Marina ubicado en los alrededores del poblado de San Fernando, Tamaulipas. Sangraba de la mandíbula y del hombro y caminaba con dificultad. Pedía que le curaran las heridas.
Era el único sobreviviente de una masacre que se había perpetrado en un rancho cercano, a manos de miembros del grupo criminal de Los Zetas. Fueron acribillados 58 hombres y 14 mujeres.
Cuando personal de la Secretaría de Marina dio con el rancho descrito, el día siguiente a las 17:00 horas, encontró los 72 cadáveres de migrantes ecuatorianos, hondureños, salvadoreños y brasileños.
Todos atados de manos y con los ojos vendados. Amontonados unos sobre otros y arrinconados al lado de las paredes. Se quedaron a unos kilómetros de llegar a su destino final: Estados Unidos.
Representantes diplomáticos analizan el caso en Tamaulipas
Dos días después de que se descubriera el rancho con los cuerpos, personal de las representaciones diplomáticas de Ecuador, El Salvador, Honduras y Brasil en México se trasladaron a Tamaulipas con el fin de conocer de cerca los detalles del caso.
La cancillería mexicana informó que para el 25 de agosto por la tarde, se encontraban en territorio tamaulipeco el cónsul general y el vicecónsul de Brasil; el cónsul general, el agregado de policía y el agregado adjunto de policía de Ecuador; dos cónsules generales de El Salvador y la cónsul general de Honduras en la entidad de San Luis Potosí.
Por su parte, los embajadores de Brasil, Ecuador y El Salvador en México aseguraron que le pidieron al subsecretario de relaciones exteriores para América y el Caribe, Salvador Beltrán del Río, que se esclarezca, investigue y castigue a los responsables del asesinato múltiple, de acuerdo con Notimex.
En entrevista con la agencia mexicana de noticias, Hugo Roberto Carrillo, embajador salvadoreño, acusó a México de brindar insuficiente información sobre el caso y explicó que por eso fueron enviados los dos cónsules a Tamaulipas. Se les dio la instrucción de recabar detalles del hecho e identificar si hay salvadoreños entre las víctimas.
El caso no sólo tuvo resonancia en los países de origen de los migrantes acribillados. El gobierno de Estados Unidos ofreció su cooperación en la investigación, en caso de que México lo solicite.
Según la agencia EFE, la embajada de Ecuador en Estados Unidos informó que se están tomando medidas para proteger a los padres del único sobreviviente y testigo de la matanza, ante la posibilidad de represalias por parte de los autores de los asesinatos.
Por otro lado, el gobierno ecuatoriano solicitó al gobierno mexicano que se le dé protección al sobreviviente.
Organizaciones civiles cuestionan al gobierno mexicano
Las organizaciones de la sociedad civil como Amnistía Internacional(AI) y Sin Fronteras manifestaron su repudio ante los hechos ocurridos en San Fernando, Tamaulipas y exigieron al gobierno mexicano trabajar para poner fin a los secuestros y asesinatos de los inmigrantes.
"El fracaso del gobierno federal para mostrar un liderazgo claro en la aplicación de medidas para hacer frente a la violencia sistemática que enfrentan los migrantes en situación irregular debe terminar con la aplicación de un plan de acción claro en el que todos los organismos clave (…) tomen acción coordinada y eficaz", señaló AI en un comunicado.
Sin Fronteras, por su parte, dijo que el asesinato de los 72 centro y sudamericanos expone la falta de compromiso del estado mexicano para reconocer y terminar con la violencia de la que son objeto miles de migrantes a lo largo del país.
“Este suceso refleja que la posición de las autoridades migratorias, no cuenta con una real perspectiva de derechos humanos y no responde a la realidad que vive el país en materia migratoria, y que, por el contrario permite la criminalización de la población migrante, lo que genera graves violaciones a sus derechos humanos”, expresó en un comunicado.
En un informe publicado en junio del 2009, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) había advertido sobre la creciente amenaza contra los inmigrantes que pasan por México para llegar a Estados Unidos.
Según el Informe especial sobre los casos de secuestro en contra de migrantes, los inmigrantes ilegales en México “con frecuencia son víctimas de bandas organizadas y en muchas ocasiones de autoridades federales, locales y municipales, especialmente de las encargadas de la seguridad pública, las que los golpean brutalmente, humillan y extorsionan con amenazas de privarlos de la vida, de la libertad o deportarlos a sus países de origen, prácticas que constituyen violaciones a sus derechos humanos”.
Nota: Este artículo fue pubicado en http://mexico.cnn.com
sábado, 30 de octubre de 2010
Carlos Alberto Valle Lazo
Quinientas lempiras hondureñas metidas en una de las bolsas de los viejos jeans, una camiseta azul marina y la compañía de sus amigos Joan Adolfo y Brayan Ariel fue lo único que se llevó Carlos Alberto. Desesperación y hastío era lo que reflejaban los ojos debajo de sus delgadas cejas, la noche en que tomó el autobús rumbo al norte. Entre ruido de motores y humo con olor a gasolina quemada, le pidió a Belkis Paola, su esposa, que no dejara de orar. Que rezara para que pudiera cruzar el desierto. Que pidiera para que volviera en no más de tres años. A sus 20 años, había intentado de todo. Motorista, salvavidas en un parque acuático y operario en una maquila. Tres semanas en el desempleo bastaron para que decidiera dejar Honduras. La última vez que llamó desde México dijo que estaba bien, pero que necesitaba 500 dólares más. De ahí siguió una semana de silencio. Un silencio que se rompió con el llanto de la madre de Carlos Alberto cuando escuchó los nombres de su hijo y sus amigos entre la lista de los 72 migrantes asesinados en San Fernando, Tamaulipas. Volvieron juntos Carlos Alberto, Joan Adolfo y Brayan Ariel. Cada uno dentro de un féretro con la leyenda “Dios es más grande que mis problemas” grabada en la tapa. Cuando la tierra comenzó a caer sobre el ataúd, Diego y Esteven, los gemelos de tres años que dejó Carlos Alberto, preguntaron si estaban “sacando un tesoro”. “Estamos enterrando un tesoro”, les respondió un familiar.
jueves, 28 de octubre de 2010
Museo Memoria y Tolerancia
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — En el quinto piso de un edificio ubicado en el centro de la Ciudad de México, un viejo vagón de tren con la madera del suelo desgastada, descansa sobre unas vías. Hasta hace más de 60 años, formaba parte de un ferrocarril que, desde Alemania, transportaba judíos a los campos de concentración en Polonia.
Hoy, colocado al interior del Museo Memoria y Tolerancia, recibe a las personas que, curiosas de conocer su interior, suben las escaleras para experimentar -por unos segundos-, la sensación de encierro por la que pasaban mujeres, hombres, niños y ancianos que subían a este viejo vagón sin conocer su destino final.
Para llegar a esta parte del recinto, los visitantes tuvieron que haber pasado por la recreación de un gueto con escaleras y pasillos de madera, ventanas cerradas detrás de balcones y fotografías en blanco y negro de tamaño real de la Alemania en la época de la Segunda Guerra Mundial.
También por la simulación de fosas en las que cabían hasta 7,000 cadáveres de judíos, gitanos y gays que fueron exterminados en cámaras de gas, y que ya sin ropa, eran lanzados a los huecos que ellos mismos habían cavado con trabajos forzados.
“La tolerancia sólo se puede comprender cuando se conoce su contrario: la intolerancia”, dice una lámina de plástico colocada a la entrada de la sección de la Memoria del museo que, a través de imágenes y escenografías, busca ilustrar las consecuencias que ha tenido la intolerancia en la historia de la humanidad.
Tras varias salas que aluden a las diferentes etapas del holocausto judío, inicia una sección sobre genocidios perpetrados en el siglo XX, que van desde la polémica matanza de armenios a manos del Imperio Otomano en 1915 – suceso aún no reconocido ni por la ONU ni por Turquía – hasta los asesinatos masivos en la ex – Yugoslavia,Ruanda, Guatemala, Camboya y Darfur en Sudán.
Al salir de las oscuras salas, el visitante se topa con hileras de figuras de cristal con forma de gotas de agua colgadas desde el techo, que aluden a las lágrimas de las víctimas de los genocidios.
La convivencia con prejuicios en la vida diaria
Sharon Zaga, presidenta del Museo Memoria y Tolerancia, asegura que tardó 13 años en hacer realidad un espacio que, además de mostrar las consecuencias de la intolerancia y la discriminación, busca concientizar a los visitantes sobre los prejuicios que persisten y conviven con nosotros en la vida diaria.
“La tolerancia no es que alguien se queje de algo, la tolerancia tiene mucho más que ver con el valor del respeto a la vida, al derecho de las otras personas, a vivir, a expresarse y por eso es muy importante hacerlo en esta ciudad”, dice en entrevista.
Y es que el recorrido no acaba ahí, con una la cortina de lágrimas. Continúa hacia la sección de la Tolerancia, donde además de fotos y carteles que explican conceptos como la diversidad y el respeto a los derechos humanos, contiene una pequeña sala con 30 pantallas que proyecta comerciales de diferentes partes del mundo.
Al sentarse en una de las 10 bancas con audífonos, se pueden ver ejemplos de publicidad en televisión con mensajes con prejuicios raciales y sexuales.
Por ejemplo, un clip en el que un hombre y una mujer polaca están en la playa tomando el sol. La mujer se levanta y comienza a reclamar algo a su pareja. Sus quejas se ven interrumpidas porque el hombre la desinfla como si fuera una muñeca inflable y se va con un amigo a tomar una cerveza.
Otra sección es la de audios y canciones. Ahí, debajo de una de las 6 bocinas, se puede escuchar a un locutor mexicano dirigirse a una radioescucha de manera despectiva diciéndole que hablaba "como una india (indígena)”. También música popular, como Unas nalgadas, interpretada por Alejandro Fernández, que canta "Unas nalgadas con pencas de nopal
una lección es lo que te mereces".
Zaga explica que con secciones como ésta, se buscó mostrar a los visitantes cómo se da la intolerancia en el día a día.
“Nos dimos cuenta, visitando a otros museos en el mundo, que la mayoría de ellos se dedican a promover el tema de la tolerancia a través de los genocidios. (…) A los visitantes de esos museos les preguntamos si salían con un mensaje de tolerancia en su vida (…), y nos decían, sí estoy muy triste, padecí mucho con lo que vi, pero, ¿cómo voy a ser tolerante?
“De ahí fue que nos nació esta idea, esta pasión, sobre transmitir el tema de memoria histórica pero no quedarnos ahí, sino hacer un recorrido de lo que es la tolerancia en nuestra vida diaria”, dice.
Unas semanas después de su apertura, el museo recibe un promedio de 1,000 visitantes diarios.
A través de esos visitantes, Zaga busca despertar la conciencia y la reflexión, sobre todo en la sociedad mexicana.
“Lo que buscamos es que encontremos un canal de donde realmente desarrollemos este momento de conciencia.
“Por eso el museo termina en un espacio que se llama: compromiso o indiferencia, donde le ofrecemos a los visitantes que se aboquen a un proyecto de acción social”.
Sin dar a conocer la cifra total, la presidenta del museo dice que los recursos para la creación y el mantenimiento del recinto salieron en su totalidad de empresas privadas y de voluntarios que se han ofrecido a trabajar sin cobrar. Para poder seguir funcionando, dependerán de donaciones de particulares.
En unos meses, se inaugurarán también exposiciones temporales relacionadas con la temática del museo.
Para Zaga, este edificio de 7,000 metros cuadrados, junto a tradicionales recintos como el Palacio de Bellas Artes, es un intento de contribuir a una sociedad que tolere mejor sus diferencias.
Hoy, colocado al interior del Museo Memoria y Tolerancia, recibe a las personas que, curiosas de conocer su interior, suben las escaleras para experimentar -por unos segundos-, la sensación de encierro por la que pasaban mujeres, hombres, niños y ancianos que subían a este viejo vagón sin conocer su destino final.
Para llegar a esta parte del recinto, los visitantes tuvieron que haber pasado por la recreación de un gueto con escaleras y pasillos de madera, ventanas cerradas detrás de balcones y fotografías en blanco y negro de tamaño real de la Alemania en la época de la Segunda Guerra Mundial.
También por la simulación de fosas en las que cabían hasta 7,000 cadáveres de judíos, gitanos y gays que fueron exterminados en cámaras de gas, y que ya sin ropa, eran lanzados a los huecos que ellos mismos habían cavado con trabajos forzados.
“La tolerancia sólo se puede comprender cuando se conoce su contrario: la intolerancia”, dice una lámina de plástico colocada a la entrada de la sección de la Memoria del museo que, a través de imágenes y escenografías, busca ilustrar las consecuencias que ha tenido la intolerancia en la historia de la humanidad.
Tras varias salas que aluden a las diferentes etapas del holocausto judío, inicia una sección sobre genocidios perpetrados en el siglo XX, que van desde la polémica matanza de armenios a manos del Imperio Otomano en 1915 – suceso aún no reconocido ni por la ONU ni por Turquía – hasta los asesinatos masivos en la ex – Yugoslavia,Ruanda, Guatemala, Camboya y Darfur en Sudán.
Al salir de las oscuras salas, el visitante se topa con hileras de figuras de cristal con forma de gotas de agua colgadas desde el techo, que aluden a las lágrimas de las víctimas de los genocidios.
La convivencia con prejuicios en la vida diaria
Sharon Zaga, presidenta del Museo Memoria y Tolerancia, asegura que tardó 13 años en hacer realidad un espacio que, además de mostrar las consecuencias de la intolerancia y la discriminación, busca concientizar a los visitantes sobre los prejuicios que persisten y conviven con nosotros en la vida diaria.
“La tolerancia no es que alguien se queje de algo, la tolerancia tiene mucho más que ver con el valor del respeto a la vida, al derecho de las otras personas, a vivir, a expresarse y por eso es muy importante hacerlo en esta ciudad”, dice en entrevista.
Y es que el recorrido no acaba ahí, con una la cortina de lágrimas. Continúa hacia la sección de la Tolerancia, donde además de fotos y carteles que explican conceptos como la diversidad y el respeto a los derechos humanos, contiene una pequeña sala con 30 pantallas que proyecta comerciales de diferentes partes del mundo.
Al sentarse en una de las 10 bancas con audífonos, se pueden ver ejemplos de publicidad en televisión con mensajes con prejuicios raciales y sexuales.
Por ejemplo, un clip en el que un hombre y una mujer polaca están en la playa tomando el sol. La mujer se levanta y comienza a reclamar algo a su pareja. Sus quejas se ven interrumpidas porque el hombre la desinfla como si fuera una muñeca inflable y se va con un amigo a tomar una cerveza.
Otra sección es la de audios y canciones. Ahí, debajo de una de las 6 bocinas, se puede escuchar a un locutor mexicano dirigirse a una radioescucha de manera despectiva diciéndole que hablaba "como una india (indígena)”. También música popular, como Unas nalgadas, interpretada por Alejandro Fernández, que canta "Unas nalgadas con pencas de nopal
una lección es lo que te mereces".
Zaga explica que con secciones como ésta, se buscó mostrar a los visitantes cómo se da la intolerancia en el día a día.
“Nos dimos cuenta, visitando a otros museos en el mundo, que la mayoría de ellos se dedican a promover el tema de la tolerancia a través de los genocidios. (…) A los visitantes de esos museos les preguntamos si salían con un mensaje de tolerancia en su vida (…), y nos decían, sí estoy muy triste, padecí mucho con lo que vi, pero, ¿cómo voy a ser tolerante?
“De ahí fue que nos nació esta idea, esta pasión, sobre transmitir el tema de memoria histórica pero no quedarnos ahí, sino hacer un recorrido de lo que es la tolerancia en nuestra vida diaria”, dice.
Unas semanas después de su apertura, el museo recibe un promedio de 1,000 visitantes diarios.
A través de esos visitantes, Zaga busca despertar la conciencia y la reflexión, sobre todo en la sociedad mexicana.
“Lo que buscamos es que encontremos un canal de donde realmente desarrollemos este momento de conciencia.
“Por eso el museo termina en un espacio que se llama: compromiso o indiferencia, donde le ofrecemos a los visitantes que se aboquen a un proyecto de acción social”.
Sin dar a conocer la cifra total, la presidenta del museo dice que los recursos para la creación y el mantenimiento del recinto salieron en su totalidad de empresas privadas y de voluntarios que se han ofrecido a trabajar sin cobrar. Para poder seguir funcionando, dependerán de donaciones de particulares.
En unos meses, se inaugurarán también exposiciones temporales relacionadas con la temática del museo.
Para Zaga, este edificio de 7,000 metros cuadrados, junto a tradicionales recintos como el Palacio de Bellas Artes, es un intento de contribuir a una sociedad que tolere mejor sus diferencias.
Nota: Este artículo fue publicado el 28 de octubre del 2010 en http://mexico.cnn.com
domingo, 10 de octubre de 2010
La noche en la que la Ciudad de México casi se queda sin luz
CIUDAD DE MÉXICO — Para muchos mexicanos, la noche del 10 de octubre del 2009 fue de celebración. Con cuatro goles contra uno, la selección nacional de futbol había salido victoriosa en el partido contra El Salvador, con lo que había asegurado su pase al Mundial de Sudáfrica de 2010. Sobre las grandes avenidas de todo el país, jóvenes y viejos caminaban ondeando banderas de México de todos los tamaños; los autos tocaban con el claxon el tono de cinco tiempos que en este país se usa para festejar. Era sábado y la fiesta comenzó minutos después de las siete de la noche. Para los más de 44,300 trabajadores de la empresa Luz y Fuerza del Centro, la celebración duró poco.
Alrededor de las 10 y media de la noche, en los noticieros nocturnos, las imágenes de policías federales frente a instalaciones y oficinas de la paraestatal provocaron que los empleados y los 22,000 jubilados comenzaran a llamarse por teléfono y a enviarse mensajes de texto peguntándose entre ellos: "¿Qué pasó?", "¿Por qué nadie nos avisó?", "¿Y ahora cómo le vamos a hacer?".
Pasadas las 11 de la noche, el teléfono celular de Horeb Hernández sonó avisándole la recepción de un mensaje. Era un colega que le decía: "Prende las noticias, córrele".
Extrañado, prendió el televisor y vio que varios edificios de la empresa en la que había trabajado durante 22 años estaban rodeados de policías vestidos de azul marino. Algunas partes estaban cercadas por vallas metálicas.
"Inmediatamente me fui. Yo vivo más o menos cerca de donde era el edificio de Luz y Fuerza. Salí corriendo en carro para allá, al edificio en avenida Marina Nacional", dice en entrevista.
A su llegada, un colega que había trabajado esa noche le sugirió no acercarse mucho.
"Allá adentro el gobierno se preparó con todo, hay el armamento que no te imaginas", le dijo.
El presidente Felipe Calderón había decidido decretar la desaparición de la empresa estatal autónoma Luz y Fuerza del Centro a partir del primer minuto del 11 de octubre.
El anuncio oficial no se emitió sino hasta el día siguiente, a través de la publicación en el Diario Oficial de la Federación del Decreto por el que se extingue el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro y un mensaje del mandatario.
Calderón justificó la abrupta desaparición del organismo al argumentar que su existencia era económicamente insostenible por los adeudos y el costo que implicaba tener cada vez a más empleados. Lo declaró en quiebra.
Bastó una semana para que los logos de Luz y Fuerza fueran desmontados y reemplazados por los de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa que la sustituyó en el servicio que ofrecía.
Los antecedentes de Luz y Fuerza del Centro se remontan a finales del siglo XIX, cuando la compañía canadiense The Mexican Light and Power Company obtuvo la concesión para generar, transmitir y distribuir energía eléctrica en la Ciudad de México.
Bastó una semana para que los logos de Luz y Fuerza fueran desmontados y reemplazados por los de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), empresa que la sustituyó en el servicio que ofrecía.
Los antecedentes de Luz y Fuerza del Centro se remontan a finales del siglo XIX, cuando la compañía canadiense The Mexican Light and Power Company obtuvo la concesión para generar, transmitir y distribuir energía eléctrica en la Ciudad de México.
Tras la nacionalización de la industria eléctrica en 1960, el gobierno federal intentó disolver Luz y Fuerza en 1974, pero según el decreto de extinción, por “diversas causas extrajurídicas”, no se pudo concretar la medida.
*La toma de Luz y Fuerza*
Los altos mandos de la Policía Federal Preventiva (PFP) habían sido alertados previamente sobre la determinación de desaparecer la dependencia y el presidente les solicitó resguardar los inmuebles de la paraestatal considerados como estratégicos para la zona centro del país.
Alrededor de las 22:00 horas, los policías entraron a los 489 centros de operación y ordenaron a los empleados que trabajaban esa noche salir de los edificios.
"A ver, manos en alto. Levántense de sus asientos sin tocar nada", les dijeron mientras apuntaban con fusiles y pistolas a los empleados. Inmediatamente después, los asientos vacíos fueron ocupados por ingenieros de la CFE, que ahí mismo comenzaron a estudiar las máquinas que nunca antes habían visto o utilizado.
Según un funcionario de alto nivel de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), el operativo policial se hizo con el fin de evitar que los trabajadores bajaran el switch y dejaran sin luz a los 6 millones de usuarios en el Distrito Federal y diversos municipios del Estado de México, Hidalgo, Puebla y Morelos.
Políticos de izquierda como Cuauhtémoc Cárdenas bautizaron la toma de Luz y Fuerza por elementos de la PFP como el sabadazo. Cuestionaron al gobierno federal por haber aprovechado los festejos futboleros para desviar la atención sobre la desaparición del organismo.
De acuerdo con cifras oficiales, las quejas de los usuarios de Luz y Fuerza crecían cada vez más y las deudas de la paraestatal también iban en aumento.
"Los costos de Luz y Fuerza del Centro casi duplican a sus ingresos por ventas; de 2003 a 2008 registró ingresos por ventas de 235,738 millones de pesos (casi 19,000 millones de dólares), mientras que sus costos fueron de 433,290 millones de pesos (casi 35,000 millones de dólares)", se detallaba en el decreto oficial.
A un año de la desaparición de la dependencia, más de 18,000 ex trabajadores –alrededor del 40%– aún no han recogido su liquidación. Ex empleados del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) hicieron una huelga de hambre que duró 88 días y amenazan con reanudar las movilizaciones.
Esta nota fue publicada el 10 de octubre del 2010 en http://mexico.cnn.com/
martes, 28 de septiembre de 2010
Mi credo
Yo, Hanako, no creo en dios, en ningún dios. Creo más bien en el azar. En el azar al que mis padres se encomendaron para decidir dónde debería de nacer. Hace más de 32 años, lanzaron una moneda de un marco alemán al aire. Cayó cara y por eso nací en México. Si hubiera caído cruz, habría nacido en Japón.
Como mexicana, me gustan la comida condimentada, las sobremesas largas y los días festivos.
Como japonesa, creo en la puntualidad, en la responsabilidad, en el compromiso y en la disciplina.
Como ex residente en Londres, creo que el sol es un factor determinante en el ánimo de las personas y que la globalización les hizo un gran favor a los británicos al permitirles comer algo más que pescado empanizado.
Como hija de una química fármaco bióloga creo que las emociones son resultado de sustancias que se producen o se dejan de producir en nuestro interior.
Como hija de un ingeniero metalúrgico y devoto budista, creo que cada causa tiene un efecto. Pero no creo ni en las reencarnaciones ni en las vidas pasadas o futuras.
Como licenciada en Relaciones Internacionales, creo en la historia y sus ciclos.
Como economista creo que el dinero ha guiado el destino de los hombres.
Como periodista creo que las declaraciones de los políticos pocas veces sirven para algo.
Yo, Hanako, no creo dios, en ningún dios. Creo más bien en el azar. En el azar que me ha puesto hoy, aquí, en este lugar.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Ayer, hoy
Soledad/ ruidos nuevos/ perfumes viejos/ seis horas más/ seis horas menos/ fantasías de tardes vividas una sola vez/ cosquillas en los pies, en las plantas de los pies/ aire cálido/ viento frío/ noches con calles húmedas, un aguacero y tu sonrisa/ carcajadas/ lágrimas/ abrazos/ nostalgias/ malditas nostalgias/ extrañar/ echar de menos/ un hoyo/ muchos hoyos/ necedad mía/ necedad tuya/ tu espalda/ mi cintura/ Earl Gray/ una pinta de cerveza clara/ whiskey & coke/ rock/ metal/ jazz en verano junto a rascacielos y sobre césped mojado/ hojas verdes y amarillas y rojas en el pavimento/ nieve/ agua/ mar/ vino tinto (siempre español)/ brownies de chocolate/ billar/ Chelsea vs Portsmouth/ Soho/ cine/ no cine/ un charco en mi piso/ tu sonrisa con huecos/ hoyitos en tus cachetes/ tus manos/ tus dedos/ ornitorrinco/ ignorancia/ tu piel/ tu cabello/ tu voz/ mi voz/ tu cabeza/ bolita de pelos/ un te quiero/ muchos te quiero/ ruidos viejos/ perfumes nuevos/ frío/ calor/ sudor/atardecer/ crepúsculo/ amanecer a las 4 de la mañana/curri/ o curry/ papel/ hojas/ libros/ tequila con limón/ tequila con azúcar (y albahaca)/ zapatos sucios/ tacones sobre las manos/ suspiros/ largos suspiros/ largos abrazos/ notas de viajes/ ilusiones/ corazones rotos/ grullas de colores/ de muchos colores/ flores blancas/ macetas vacías/ pasteles de ciruela/ pasteles de chocolate/ pasteles de plátano/ King's Cross/ Camden/ Hampstead/ Primerose Hill/ Londres por arriba/ Londres por abajo/ Londres de noche/ Londres de día/ en invierno/ en verano/ Parc Guell/ ella y él/ ella y ella/ él y él/ México/ ventanas con rejas/ rejas de metal/ árboles/ cafés/ café de olla/ una Montejo/ una hamaca entre rascacielos/ un oasis en la azotea/ letras/ muchas letras/ relatos/ unos cuantos relatos/historias/nostalgias/malditas nostalgias de lunes por la noche...
domingo, 12 de septiembre de 2010
Un día con los indígenas británicos
La siguiente crónica fue escrita como parte del Taller de Periodismo Narrativo impartido por el cronista chileno, Juan Pablo Meneses. El texto fue publicado en la página electrónica de la revista Etiqueta Negra. (http://etiquetanegra.com.pe/ blog/periodismoportatil/)
UN DÍA CON LOS INDÍGENAS BRITÁNICOS
Por Hanako Taniguchi Ponciano
Los miembros del Partido Nacional Británico se han adjudicado la misión de defender los derechos de los llamados “indígenas británicos”. Pese al rechazo que han generado en la opinión pública británica y europea, el número de votantes que les dan su apoyo va en aumento.
Para asegurarse de sus orígenes, Simon Darby decidió hacerse una prueba de ADN. Los resultados le confirmaron que podía seguir definiéndose como un “indígena británico”. De acuerdo con los análisis realizados en un laboratorio del Reino Unido, sus antepasados eran vikingos, celtas y anglosajones y en el árbol genealógico de su familia nunca se ha mezclado sangre “no europea”.
Su tez blanca llena de pecas, sus ojos azules y hundidos, sus brazos velludos y su complexión media y de estatura más bien baja, hacen difícil confundir a este hombre de 46 años con un africano, un asiático o un latinoamericano. Sin embargo, para el vicepresidente y vocero del Partido Nacional Británico (BNP por sus siglas en inglés) fue de fundamental importancia contar con evidencia científica que lo respaldara como representante legítimo en la defensa de los intereses de los habitantes originarios de esta isla.
Darby presume ser uno de los pocos defensores de las antiguas tradiciones británicas. Para él y sus compañeros de partido es inaceptable que cada día cierren más pubs y que en su lugar se construyan mezquitas; que en algunas escuelas de Londres, el 70% de los alumnos no hablen el inglés como lengua materna; y que en los hogares se consuman cada vez más platillos de origen oriental.
Al igual que varios miembros del BNP, él es un personaje polémico. La revista inglesa Searchlight publicó en abril del 2009, una fotografía del vocero del BNP haciendo un saludo nazi durante un evento organizado por el partido ultraderechista italiano Forza Nuova.
Sentado en una de las sillas que acomodó para nuestra charla en las oficinas del partido en la Alcaldía de Londres, lo primero que me confiesa es que de unos años para acá, siente miedo al caminar por las calles. Sin importar que en los escritorios que están sólo a unos metros de nosotros se alcanzan a ver secretarias con tez morena y cabellos rizados, e incluso una joven con una pañoleta negra que cubre sus cabellos, se inclina hacia mí y me dice que en las ciudades grandes y llenas de inmigrantes como Londres y Birmingham, la mayoría de las víctimas de los crímenes son de piel blanca.
Pese a que según cifras oficiales, más del 92% de la población en el Reino Unido es de origen anglosajón, Darby asegura que en unos 30 años los blancos serán minoría. Dice que de no tomar acciones para detener la llegada de extranjeros, los indígenas británicos habrán perdido todos sus derechos y beneficios.
De acuerdo con el último censo realizado por el gobierno británico, la minoría étnica más grande es la de los indios, que constituyen el 1.8% de la población. Le siguen los paquistaníes que representan el 1.3% y los británicos mixtos que alcanzan el 1.2%.
Si bien la Oficina Nacional de Estadísticas reportó que 427 mil extranjeros salieron del país en el 2008 - el número más alto de emigrantes en los últimos cinco años - el BNP prefiere ignorar éstos datos.
Sus principales propuestas son: la deportación de los más de 2 millones de inmigrantes ilegales; la expatriación de todos los delincuentes cuyo origen no sea británico (aunque ya hayan nacido aquí y tengan la nacionalidad); el ofrecimiento de subvenciones monetarias para promover que los residentes no - británicos salgan del país definitivamente y rechazar todas las solicitudes de asilo político.
Por los estatutos abiertamente racistas y las cláusulas que imposibilitaban la entrada de no – blancos a las filas del partido, una corte civil sancionó legalmente al BNP en el 2009 y le prohibió registrar a nuevos miembros hasta que no modificara su plataforma.
Darby me dice orgulloso que hay más de 6 mil británicos en espera de ser registrados. De nuevo con una sonrisa, me recuerda que el BNP obtuvo el 6% de los votos en las elecciones locales y europeas del 2009 – 943,598 votos en total-. Dado el creciente apoyo que han recibido en el municipio londinense de Barking y Dagenham, el BNP lanzó a su líder, Nick Griffin, como candidato a representante parlamentario por este distrito electoral en las elecciones generales a celebrarse el 6 de mayo del 2010.
Le propongo acompañar a Richard Barnbrook, concejal del BNP en Barking y Dagenham, durante un día para comprobar yo misma este creciente apoyo.
***
Sábado, 11:00 am, estación de Becontree, Barking y Dagenham, Londres
Esta zona al este de Londres, donde el BNP ha ganado cada vez más votos, no es diferente al resto de los barrios de la ciudad. Las calles principales están llenas de tiendas de comida rápida que venden pescado empanizado y patatas fritas, kebabs y hamburguesas, alguna que otra panadería y tiendas de indios o paquistaníes que venden cervezas, vinos y comida enlatada. Un sábado a las 11 de la mañana como hoy, uno se cruza con mujeres robustas, de origen africano que caminan con bolsas del supermercado en una mano, mientras tiran la mano de sus hijos con la otra; con hombres delgados y vestidos de blanco, que andan silenciosos, casi tímidos, con un gorro pequeño en la cabeza y que cargan el Corán y con adolescentes que pese al frío salen sólo vestidos con una camiseta sobre unos pantalones de mezclilla que les quedan tan grandes que van arrastrándolos por el suelo. Entre ellos hay también algunos obreros de tez blanca, vestidos con pantalones obscuros llenos de polvo y manchas de pintura, pero es imposible saber a primera vista si son polacos o ingleses.
Unos 30 minutos después de las 11:00, Richard Barnbrook desciende de un Toyota color plateado tras besar en los labios a una mujer de unos 40 años, de cabellera rubia y larga y de cara pálida. Barnbrook, de 49 años, es un hombre alto y rubio con un corte de cabello estilo militar, que se peina con gel como formando picos hacia arriba. Pese a que ayer nevó todo el día y que las aceras están cubiertas todavía de nieve y hielo, sólo viste un traje sastre beige que adorna con un pin con el escudo del municipio y una corbata dorada. Sus manos rojas y resecas no llevan guantes.
Me acerco a saludarlo, y los tres hombres que estaban también esperando su llegada se me quedan mirando fijamente. Lucen confundidos hasta que Barnbrook les explica que los acompañaré en su jornada sabatina de repartición de volantes por las calles del barrio de Creekmouth.
Bob Bailey - un hombre de unos 50 años, de espalda ancha, de ojos cafés claros y vestido con una chaqueta roja y un gorro negro - que también es concejal de éste municipio, en lugar de saludarme cruza los brazos y comienza a interrogarme sobre mis orígenes y mi estatus migratorio en Londres.
-¿Por qué tienes un nombre japonés y nos dices que eres mexicana?
-Mi padre es japonés y mi madre es mexicana. Yo nací en México.
-Y, ¿qué haces en Londres? ¿Has venido únicamente a investigar sobre el BNP o vives aquí?
-Vivo en Londres desde hace tres años.
-¿Trabajas?
-Sí, trabajo.
-¿Legalmente? Es decir, ¿tienes permiso de trabajo?
-Claro. La empresa en la que trabajo me lo tramitó.
El interrogatorio que todos escuchan con atención es interrumpido por la llegada de un Mondeo azul que se detiene frente a la estación. De él, baja otro hombre blanco, con cabello muy corto y canoso y saluda a todos de mano. Bailey le explica que yo me iré en el auto con ellos. El conductor lo mira desconcertado, pero me abre la puerta trasera de lado derecho.
Como no cabemos los seis, Barnbrook camina hasta su casa, que está a unas cuadras de la estación. Nosotros lo seguimos en el auto. En el trayecto, las preguntas sobre mi estancia en este país son sustituidas por explicaciones sobre la ideología del BNP. Matthew - un hombre robusto, de 32 años, de cabello castaño, y por supuesto de tez blanca, que está sentado junto al conductor - me trata de explicar que en realidad no son tan racistas como los medios se han encargado de señalar.
-Por ejemplo, yo tengo una novia peruana.
-¿Y ella sabe que vienes a repartir volantes del BNP todos los sábados?
-Claro. Nuestras demandas y políticas no son diferentes a las de los descendientes de los Incas en Perú. Ella entiende que los indígenas deben proteger sus intereses porque son los habitantes originarios y los inmigrantes no tienen ningún derecho a acabar con nuestras tradiciones.
La conversación se detiene cuando el auto se estaciona frente a la casa de Barnbrook. El concejal que antes de ingresar al BNP fue miembro activo del Partido Laborista por más de cinco años, tiene dos grandes banderas colgadas al lado de la entrada de su casa: la de Gran Bretaña y la de Inglaterra. Además, junto a las ventanas del segundo piso, está pegada una manta de 2 x 2 metros con el logo del BNP.
Barnbrook se acerca al auto, y tras revisar el mapa, subraya las calles que se cubrirán hoy. El conductor, Robert, abre la cajuela del auto y saca bolsas de plástico que reparte a los presentes, seguidas de folletos que introducen en las bolsas antes de iniciar el recorrido a pie. Los folletos tienen impresas fotos de los concejales del BNP en la zona –el partido obtuvo 12 de los 15 puestos disponibles en las elecciones locales del 2004 – y las acciones que hasta ahora han implementado. En la contraportada del folleto de cuatro páginas, hay una caricatura de la representante parlamentaria del Partido Laborista, Margaret Hodge, que la muestra entregando llaves de casas a musulmanes y africanos. La caricatura la titulan: “La realidad detrás de los problemas de vivienda en Barking y Dagenham”.
***
Sobre las principales calles de Creekmouth, se asoman edificios de interés social que son grandes y viejos, y cuyas paredes están pintadas de azul, rojo o verde obscuro. Tienen también unas cuatro o cinco filas de pequeñas ventanas empañadas por la mugre y el calor dentro de los departamentos, y se alcanzan a ver adornos navideños. Aunque en la pared junto a las entradas hay paneles con números para introducir los códigos de seguridad, las puertas están abiertas. Las teclas están llenas de polvo como si hace mucho ya nadie las utilizara.
Yo sigo a Barnbrook que se desvía hacia una calle que da a una zona con casas del mismo color y con exactamente la misma fachada. Barnbrook abre las pequeñas puertas de metal que dividen a la acera del jardín y comienza a introducir los volantes por los orificios para el correo que hay en las entradas.
Cuando va por la quinta casa, un hombre de unos sesenta años, robusto, alto, blanco y con lentes gruesos, le reclama molesto que ha olvidado cerrar la puerta de metal. Cuando Barnbrook voltea, el hombre se da cuenta de que es un folleto del BNP, se disculpa y le levanta el dedo gordo de la mano derecha para mostrarle su apoyo. Barnbrook sonríe con satisfacción y continúa con su trayecto. Me mira de reojo para comprobar que fui testigo de lo sucedido.
Amas de casa que le gritan desde lejos a Barnbrook para que vuelva y se tome un té con ellas, y hombres acompañados de su esposa e hijos que lo ven repartiendo desde sus autos y le tocan el claxon para saludarlo, son algunas otras escenas que ocurren mientras caminamos. Aunque siempre los que lo saludan y lo felicitan son británicos blancos, los africanos u orientales que ven los folletos no salen a reclamar nada.
Después de tres horas y más de 500 folletos repartidos, los seis nos reunimos frente a un pub cuyas puertas y ventanas están selladas con tablas de madera pintadas de azul turquesa. Son cerca de las 15:30, pero ya comienza a obscurecer y nos frotamos las manos mientras esperamos a que Barnbrook termine de escribir los nombres de las calles recorridas en una libreta.
Nos empezamos a despedir y no puedo evitar pensar que represento muchas de las cosas contra las que ellos están luchando.
2010 podría ser un año clave para el BNP. Si las tendencias se mantienen como hasta ahora – con cada vez más votantes y más miembros - tal vez logren tener al primer representante “indígena” en el Parlamento. Aunque, a diferencia de lo que esto implicaría en países latinoamericanos, su presencia será poco celebrada dentro y fuera del Reino Unido.
NOTA:
Este texto fue escrito antes de la celebración de las elecciones generales en el Reino Unido. Contrario a lo pronosticado, los resultados electorales en el municipio de Barking y Dagneham fueron desfavorables para el candidato del BNP, Nick Griffin. El partido perdió también más de 12 asientos en el consejo local que dominaban desde el 2004.
La muerte de Digna Ochoa podría ser reconocida como homicidio
Por Hanako Taniguchi
Tenía un disparo en el muslo izquierdo, otro en la cabeza, y su cabello negro -que llegaba a la altura de las orejas- le cubría el rostro ensangrentado. Estaba muerta.
En 2003, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal(PGJDF) aseguró que Ochoa se había suicidado.
Nueve años después de su muerte, la misma dependencia podría concluir que la activista sí fue asesinada.
La PGJDF defiendió la tesis de suicidio
El cadáver de Ochoa tenía moretones a la altura del muslo derecho, en el cuello, la ceja izquierda y el lóbulo derecho; y en el centro de sus labios había marcas como si se los hubiera mordido fuertemente. Al lado del menudo cuerpo de la mujer veracruzana, de 37 años, había un trozo de papel.
“Pros, hijos de puta, si siguen así, a ustedes también les va a tocar. Conste que bajo advertencia no hay engaño", decía el papel firmado con una cruz.
La amenaza iba dirigida a los integrantes del Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez, donde Ochoa y Plácido trabajó durante 12 años.
De acuerdo con las primeras versiones de la Procuraduría capitalina(PGJDF), la abogada había sido asesinada por motivos políticos.
Sin embargo, tras dos años de investigaciones, la dependencia local concluyó que se suicidó.
Según el dictamen, al llegar a su despacho, la activista disparó hacia la pared para ver si la pistola funcionaba.
Después se sentó en uno de los sillones para darse el disparo en el muslo, y al ver que no moría por hemorragia, se levantó, caminó hacia el sillón que estaba enfrente, se hincó y con la mano izquierda – aunque fuera diestra – se dio un tiro en la cabeza, portando la pistola con el gatillo hacia arriba.
El motivo de su suicidio, según la dependencia: una profunda depresión.
Las conclusiones de la PGJDF fueron cuestionadas por diversas organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En julio de 2004, la Comisión de Derechos Humanos del DF publicó un informe sobre las investigaciones en torno al caso de la muerte de Ochoa y Plácido, en el que señalaba por lo menos nueve irregularidades.
En el documento se cuestionaba la no realización de pruebas de balística y la descripción incompleta de las lesiones sufridas por Ochoa.
La PGJDF había decidido tomar en cuenta para las investigaciones únicamente los dos balazos que le quitaron la vida a la activista. Los moretones, dijeron, podrían haber estado ahí días antes de la muerte.
La familia, así como su colega y amiga Pilar Noriega, aseguraron que Ochoa había sido asesinada por trabajar en la defensa de personajes involucrados en casos controvertidos.
Al momento de su muerte, investigaba el caso de los campesinos ecologistas de la sierra de Petatlán, en el estado sureño de Guerrero,Teodoro Cabrera y Rodolfo Montiel, quienes habían sido encarcelados por presunta posesión de armas y drogas, y que fueron torturados por elementos del Ejército mexicano.
Asimismo, había aceptado defender a los estudiantes Héctor, Antonio y Alejandro Cerezo Contreras, quienes fueron acusados de colocar explosivos en tres bancos de la Ciudad de México.
La reapertura del caso
El caso de la activista en derechos humanos que defendió también a presuntos zapatistas y guerrilleros no había terminado ahí.
En marzo del 2007, la PGJDF se vio obligada a reabrir el expediente sobre la muerte de Ochoa, a consecuencia de un recurso de amparo que ganó la familia.
Con dinero que recibieron de organizaciones internacionales dedefensa de derechos humanos y de colectas que realizaron entre amigos de los parientes y de la abogada, la familia pagó peritajes que ascendieron, cada uno, hasta 200 mil pesos.
Gracias al amparo, los resultados de dichos peritajes fueron incluidos como nuevas pruebas al expediente que estaba cerrado desde 2003.
A poco más de un mes de que se cumpla el noveno aniversario luctuoso de Digna, la PGJDF podría concluir que la activista en derechos humanos sí fue asesinada, según David Peña, abogado encargado de la defensa desde 2008.
“Nos han informado que el proyecto de conclusiones viene en el sentido de declarar homicidio y enviar el expediente a no ejercicio temporal, en virtud de que las pruebas en el expediente no son suficientes para determinar una responsabilidad específica”, dijo Peña en entrevista con CNNMéxico.
Esto quiere decir que, aún cuando se determine que sí fue asesinato, no se señalarán culpables.
Ni a la familia ni a la defensa le interesa ya señalar culpables, explicó Peña.
“Lo que queremos es que se limpie el nombre de Digna”.
En entrevista telefónica desde Veracruz, Jesús Ochoa, hermano de Digna, detalló que en las últimas reuniones que sostuvo con el procurador de Justicia del DF, Miguel Mancera, se le informó que las conclusiones se darían a conocer en septiembre, en un sentido que sería satisfactorio para los familiares.
“Para la familia, nos da satisfacción encontrar eco en la autoridad capitalina y que hayan conducido la investigación sin ningún compromiso político”, expresó.
Joel Díaz Escobar, fiscal de homicidios de la PGJDF, se negó a adelantar las conclusiones del caso, al señalar que el expediente aún está en proceso de revisión.
Sin embargo, Escobar dijo a CNNMéxico que las conclusiones del caso podrían hacerse públicas en menos de un mes.
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