domingo, 13 de noviembre de 2011

Guerrero, donde la pobreza 'fertiliza' el cultivo de amapola

Lunes, 07 de noviembre de 2011 a las 11:04



PANDOLOMA, Guerrero (CNNMéxico) — Las parcelas de Pandoloma, un pequeño poblado de poco más de 1,000 habitantes, cada vez son más rosas. Hasta hace unos cinco años, esta localidad a poco más de cuatro horas del puerto de Acapulco, estaba dedicada al cultivo de maíz y la mayoría de sus pobladores lo utilizaban para el autoconsumo. Hoy se ha convertido en una de las proveedoras de materia prima para la elaboración de la heroína o goma de opio, por lo que, durante unos meses al año, sustituye la siembra del maíz por el de la amapola, según fuentes militares de la región.
Enclavado en la zona montañosa del noroeste del estado sureño de Guerrero, hay pocas señas que permiten imaginar que Pandoloma es parte de la cadena de producción de narcóticos en México. Sobre sus calles estrechas y polvorientas, que con dificultad permiten el paso de dos autos a la vez, no hay más de una decena de personas andando antes del mediodía y aunque las tiendas están abiertas, hay que gritar para que salga el encargado a vender. A la entrada del pueblo, se escuchan ruidos de martillos golpeando metal por una nueva iglesia que se está construyendo.

“Aquí hay mucho dinero, pero no quieren que se note”, dice un alto mando del Ejército que pidió su anonimato y que acompaña a un grupo de soldados que han detectado un plantío de alrededor de 3,800 metros cuadrados a unos 800 metros del poblado que irán a destruir en unas horas. “Muchos entran al negocio con miedo. Ellos son campesinos, no narcotraficantes”, añade.

Desde hace unos días, alrededor de 20 elementos del Ejército llegaron a este poblado a erradicar un plantío de amapola. Se instalaron en una loma a unos 500 metros, desde donde se alcanza a ver todo el pueblo, con sus pequeñas casas de madera y concreto, sus antenas de televisión por cable y la ropa recién lavada secándose al aire. 

“Cuando nos instalamos cerca de poblados, nunca hablamos con la gente. La instrucción es no tener ningún tipo de comunicación, por seguridad. Saben a qué venimos, pero no se meten con nosotros y hasta ahora nunca hemos tenido problemas con la gente de esta región”, cuenta el oficial encargado del grupo y que lleva cuatro años dedicado a arrancar flores de amapola.

Guerrero es el mayor productor de esta planta en México y, según cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en sus 63,621 kilómetros cuadrados, se produce el 60% de toda la amapola del país. La dependencia señala que dentro de la 35 Zona Militar, que abarca 56 municipios del norte del estado, se siembran la mayoría de los cultivos de este tipo. 

Si bien Pandoloma, parte del municipio de San Miguel Totolapan, no es de los mayores productores de amapola de México, es vecino de otras localidades donde las autoridades dicen que han detectado cada año un aumento progresivo en superficie sembrada que, durante la temporada de lluvias —de junio a octubre—, se pinta de rosa por las flores de la planta.

San Miguel Totolapan es uno de los 85 municipios con mayor pobreza alimentaria en el país y su grado de marginación sólo lo superan los municipios en la zona de La Montaña de Guerrero. Estadísticas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) señalan que en poblados como Pandoloma, los habitantes no pueden adquirir una canasta básica de alimentos con sus escasos ingresos.

A diferencia de los agentes de la 27 Zona Militar, que abarca 25 municipios al sur del estado, y que tienen que poner retenes y patrullar en lugares como el puerto de Acapulco —donde se han disparados los enfrentamientos entre grupos criminales y asesinatos—, según el Ejército, en la 35 Zona Militar la principal labor de combate al narcotráfico es la destrucción de cultivos.

Durante 2010, en los 56 municipios donde opera la 35 Zona Militar se destruyeron 23,906 plantíos de amapola, que sumaron más de 3,843 hectáreas sembradas, lo que equivale a casi cuatro canchas de futbol juntas, citan fuentes militares.

El 20 de enero de 2011, en un operativo realizado en Chilpancingo, se aseguraron poco más de 248 kilogramos de goma opio. La Sedena considera que fue el aseguramiento más grande en la historia de México.

La identificación de los plantíos

La 35 Zona Militar, que tiene su sede en Chilpancingo, dedica 200 elementos exclusivamente a la erradicación de plantíos. Las autoridades militares los dividen en grupos de alrededor de 20 soldados y un oficial, y los turnan cada dos semanas para alojarse en las montañas.

Otra parte del personal se dedica a hacer sobrevuelos en helicóptero para mapear los plantíos, ubicar las coordenadas con un GPS y con base en ello girar órdenes para futuras erradicaciones.

Hasta el sexenio del expresidente Vicente Fox, la Procuraduría General de la República (PGR) era la encargada de la erradicación de todo tipo de plantíos en el país. La PGR destruía campos de amapola y marihuana a través de la fumigación con avionetas, tarea que dejó de realizar porque aseguran que la fumigación causaba daños ambientales a los sembradíos legales y bosques aledaños.

Cuando la Sedena se hizo cargo de esta labor, en diciembre de 2006, explica que decidió llevar a cabo la erradicación a mano, arrancando planta por planta, lo que se ha reflejado en la disminución de la superficie destruida.

El Reporte Internacional sobre Estrategia de Control a Narcóticos 2011 del Departamento de Estado de Estados Unidos señala que México registró por cuarto año consecutivo un aumento en la superficie cultivada de amapola.

“El cultivo de la amapola de opio aumentó un 31%, al pasar de 15,000 hectáreas en 2008 a 19,500 hectáreas en el 2009”, detalla.

“Esta cantidad de cultivos de amapola de opio podría producir potencialmente 50 toneladas métricas de heroína pura o 125 toneladas métricas de goma de heroína, sin contar las pequeñas pérdidas que se dan en el proceso de producción”.

El Departamento de Estado señala que, si bien México aún no ocupa un lugar importante a nivel internacional en la producción de amapola como el caso de Afganistán o Birmania, ha ganado mercado a lo largo de los años. La dependencia cree que México pudo haber superado a Birmania como segundo productor de amapola desde 2009.

La idealización de la lucha contra el narcotráfico

Para H, como pide que se le identifique, uno de los principales motivos para entrar al Ejército mexicano era poder combatir el crimen organizado. Dice que se entrenó para ello y ahora pasa dos semanas al mes en alguna parte de las montañas guerrerenses, incomunicado y arrancando plantas para después quemarlas.

“Sabemos que después de que nos vamos, los pobladores que nos ignoraron durante nuestra estancia volverán a sembrar muy cerca de donde lo hicieron la primera vez, si no es que usarán exactamente el mismo terreno”, dice.

Según el alto mando de la Sedena que acompaña al grupo de militares, la amapola tarda tres meses en ser útil y en ese tiempo el tallo puede alcanzar hasta un metro de altura.

Con hojas de rastrillos, los cultivadores hacen dos o tres pequeñas incisiones conocidas como “rayas” sobre los botones que no han florecido y extraen el líquido que se usa como materia prima para elaborar la droga, según explican soldados encargados de la erradicación.

Los militares llegan a las parcelas o a los campos cultivados y deben de arrancar de raíz todas las plantas para que no vuelvan a crecer, y después las incineran sobre una cama de leña y paja que arman en el mismo sitio. Alrededor de dos horas tardan en destruir un sembradío de 3,800 metros cuadrados.

De vuelta al campamento, uno de los soldados informa al oficial que encabeza el equipo que unos metros más abajo encontraron un campo con amapolas ya secas y “rayadas” que no alcanzaron a erradicar.

El alto mando admite que en el fondo no sólo están luchando contra los narcotraficantes, sino contra la pobreza que hace que los campesinos decidan dejar de cultivar maíz, para sembrar amapola que les da un poco más de ingresos.

“Un problema difícil de erradicar”, sentencia.

El avance del narcomenudeo, una amenaza a la relativa seguridad del DF


Lunes, 17 de octubre de 2011 a las 06:18
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — El avance del narcomenudeo en la Ciudad de México es una amenaza a la relativa tranquilidad que vive la capital del país, con relación a otros estados del país donde se ha registrado un aumento en la violencia durante los últimos años, aseguraron exfuncionarios de seguridad de la Ciudad de México.
“Los delincuentes crean una infraestructura y ya que la crearon para distribuir droga, les da lo mismo estar distribuyendo droga que estar robando vehículos o estar haciendo extorsiones. Esto quiere decir que se están diversificando”, dijo Joel Ortega, exsecretario de Seguridad Pública del DF en entrevista con CNNMéxico.
Explicó que, si bien en el DF los niveles de presencia del crimen organizado aún son bajos, en comparación con algunos estados, las autoridades de seguridad pública de la ciudad deberían realizar más labores de inteligencia, con el fin de tener un diagnóstico actualizado sobre las redes de narcomenudeo, para evitar su diversificación.
El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, presume que la capital es una de las ciudades más seguras del país. Sin embargo, las cifras del delito en la Ciudad de México revelan que el número de robos, lesiones y homicidios prácticamente no ha descendido, y que sólo el secuestro se ha reducido en su administración.
Los delitos en la Ciudad de México disminuyeron un 12.5% en los últimos tres años y medio, sin especificar el tipo, mientras que en el resto del país crecieron en más del 40%, según cifras difundidas por Ebrard en la presentación del segundo Reporte de Índice Delictivo (RINDE) del DF.
“Nuestra preocupación todos los días es que la ciudad no siga la tendencia nacional”, dijo el jefe del Gobierno capitalino.
Al desglosar esas cifras por delito, el descenso no es tal, e incluso, algunos de estos ilícitos elevaron su incidencia, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
El robo —en todas sus modalidades— había mantenido un incrementado constante desde el inicio de la administración de Ebrard en 2006; pero el año pasado este delito registró un aumento de casi 27% con respecto al 2009.
El secuestro es el único ilícito que ha disminuido en la Ciudad de México en los últimos años. Después de registrar un incremento de 28% en 2006, desde hace tres años comenzó a descender constantemente.
“¿Por qué se considera, entonces, que la Ciudad de México es segura? Se considera que es así, porque se toma como marco de referencia lo que sucede en otros estados de la república donde desgraciadamente la violencia ha escalado significativamente y ha pasado de ser una violencia hasta cierto punto controlada y conocida, a una violencia que se basa en la espectacularidad”, señaló en entrevista Gabriel Regino, exsubsecretario de Seguridad Pública del DF.
El número de homicidios dolosos en la ciudad se mantuvo estable en los primeros cuatro años de mandato de Ebrard, pero registró un incremento del 5.3% en 2009.
De 2006 a 2010, los niveles de violencia se incrementaron en algunas zonas del país como Ciudad Juárez, Chihuahua, donde murieron de manera violenta por lo menos 6,437 personas en ese periodo, según laBase de Datos de Homicidios Presuntamente Relacionados con la Delincuencia Organizada del gobierno federal.
Otros estados donde se han registrado distintos ataques y enfrentamientos entre el crimen organizado y las fuerzas federales son Nuevo León y Tamaulipas.
Por ejemplo, en agosto del año pasado en San Fernando, Tamaulipas, la Marina encontró una fosa clandestina con los cuerpos de 72 migrantes que fueron asesinados por delincuentes.
En Monterrey, capital del estado norteño de Nuevo León, el pasado 25 de agosto, el casino Royale fue atacado por presuntos integrantes del crimen, cobrando la vida de 52 personas.
En el caso de la Ciudad de México, la presencia del crimen organizado se ha limitado a algunos eventos aislados como la aparición de decapitados y balaceras en zonas comerciales.
Joel Ortega consideró que el DF sí es una ciudad más segura, pero tiene otros problemas como el narcomenudeo, que de no resolverse, le podría dar entrada al crimen organizado, como ha sucedido en otras partes del país.
“Habría que entender el fenómeno de que si hay narcomenudeo hay narcotráfico. Si estamos de acuerdo en eso, entonces nos tenemos que poner de acuerdo en que el hecho de que podamos medir la presencia de un cartel no necesariamente va a estar en función de que se den ya una ola de asesinatos o de descabezamientos”, expresó.
Los delitos contra la salud en el DF disminuyeron casi a la mitad en los primeros dos años del gobierno actual (2006-2008), pero entre 2008 y 2010, se volvieron a duplicar.
¿Llegará el crimen organizado a la Ciudad de México?
El primero de septiembre de este año, dos periodistas fueron encontradas muertas en un parque al oriente del DF. Poco más de un mes después, dos cabezas humanas fueron arrojadas frente a la sede de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Para Fred Burton, vicepresidente de inteligencia del centro de estudios estadounidense Stratfor, estos dos eventos son una clara muestra de que el crimen organizado ha comenzado a operar en las calles de la capital.
“Cuando evaluamos a países o monitoreamos el alcance de la violencia en diferentes contextos, constantemente se observan eventos anormales que salen de lo cotidiano y creemos que estos dos caen en esa categoría”, dijo en entrevista telefónica con CNNMéxico.
Burton consideró que esos hechos son “problemas en desarrollo”.
En abril de este año, el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, aseguró que la Ciudad de México estaba libre de delincuencia organizada.
En el caso del asesinato de las dos periodistas, Mancera dijo que el móvil estuvo relacionado con el robo de un millón de pesos.
Para Ortega, tanto los decapitados, como algunas balaceras que se han presentado en zonas comerciales de la ciudad, son una clara muestra de que el crimen organizado busca encontrar espacios en la capital.
“Yo sé que la autoridad va a querer decir que no es crimen organizado, pero yo nunca he visto que alguien traiga en su auto cuando se dedica a robar autos, una AK-47 o un arma larga”, dijo Ortega.
Tanto Ortega como Regino coincidieron en que el DF pasa por un periodo temporal de paz en medio de la ola de violencia que aqueja al resto del país, aunque señalaron que no dudará por mucho tiempo si no se toman las medidas necesarias para blindar a la capital.

8 de cada 10 adultos internautas en México ha sufrido un 'ciberdelito'

Lunes, 24 de octubre de 2011 a las 05:56



CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — Ocho de cada 10 adultos en México, usuarios de internet, han sido víctimas del cibercrimen, de acuerdo con el más reciente Reporte de Crimen Cibernético de la empresa Symantec, especializada en seguridad para sistemas informáticos.
Esto lo coloca en el tercer lugar mundial con víctimas por crímenes cibernéticos, solo por debajo de China y Sudáfrica, con el 85% y 84% de usuarios víctimas, respectivamente. El país también es una de las capitales mundiales con mayor cantidad de crímenes cibernéticos cometidos a través de virus informáticos: siete de cada 10 usuarios, según Symantec.
Aunque no hay una definición para definir el cibercrimen, en esta categoría entran delitos como fraudes y amenazas en internet, hackeo, pornografía infantil en la web, entre otros.
Los crímenes más comunes en el mundo son los ataques con virus informáticos, las estafas por internet y el phishing, que es el término utilizado para la acción quienes adquieren información confidencial de manera fraudulenta en internet, de acuerdo con el reporte elaborado con base en 19,636 entrevista a usuarios de 24 países, hecho por Symantec.
En México, casi ninguno de estos delitos tiene castigo porque los códigos penales son insuficientes y las faltas cometidas en la red son muy variadas, coincidieron académicos y un legislador que prepara una iniciativa de reforma al Código Penal y al Código de Procedimientos Penales, a nivel federal, para tipificar los distintos ciberdelitos.
Ciberdelito y seguridad nacional
“El problema de la ciberdelincuencia va más allá de la seguridad pública en estricto sentido y llega niveles de seguridad nacional", alertó Julio Téllez, académico especialista en ciberjusticia del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
"Algunos hackers están en posibilidad de acceder a información secreta, confidencial o privilegiada y que eventualmente podrían darle un uso que podría afectar estos temas de seguridad nacional".
Además de la falta de una tipificación puntual sobre la gama de delitos, México está imposibilitado a sancionar las acciones ilegales que sean perpetradas desde fuera del territorio nacional, dijo el académico.
En julio de este año, Guillermo Valdés, exdirector del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), advirtió del creciente riesgo por los ataques cibernéticos y, al comparecer ante senadores todavía como titular de la dependencia, señaló que la ciberseguridad es uno de los aspectos que junto con el crimen organizado, los grupos armados y el terrorismo, amenaza la estabilidad del país.
Un episodio que recientemente puso en evidencia la vulnerabilidad del gobierno mexicano fueron las operaciones que llevaron a cabo losciberactivistas autonombrados Anonymous. El 15 de septiembre del 2011, esta agrupación internacional bloquearon el acceso a varias páginas web del gobierno federal y algunas locales, como la Secretaría de Defensa Nacional y la del Congreso del estado de Nayarit, que estuvieron “caídas” durante horas.
CNNMéxico solicitó una entrevista a la Unidad de Delitos Electrónicos de la Secretaría de Seguridad Pública federal, pero le fue denegada al señalar que los mandos encargados de combatir los delitos cibernéticos estaban participando en operativos relacionados con los Juegos Panamericanos o en ciudades como Monterrey o Cuidad Juárez.
A nivel internacional algunos países que no solo han modificado sus códigos penales, sino también han creado leyes específicas respecto al uso de redes y que han tipificado detalladamente los delitos que se comenten en el ciberespacio, dijo Téllez.
Es por eso que la cooperación de los cuerpos de seguridad internacional es importante, para desarticular redes de delincuentes mundiales que cometen delitos en internet.
“Hay una convención respecto a este tipo de criminalidad (cibernética) que se conoce como el Convenio de Budapest, en el que ha habido un cierto titubeo por parte de México en cuanto a su ratificación, pero esto puede dar pauta para poder orquestar de algún modo operativos a nivel internacional para este tipo de delincuencia”, indicó Téllez.
Legislación contra el cibercrimen mexicano
Tras el diagnóstico de expertos, en México un grupo de diputados presentará en unas semanas una iniciativa de reforma al Código Penal para tipificar de manera más detallada los delitos cibernéticos.
“La realidad rebasa a la legislación, en este caso el Código Penal Federal y el Código de Procedimientos Penales, ninguno de los dos marcos jurídicos tiene una disposición específica sobre terrorismo a través de redes, como redes en internet o delitos a través de medios electrónicos”, dijo en entrevista el diputado Rodrigo Pérez Alonso, diputado del Partido Verde Ecologista de México y presidente del comité de acceso digital de la cámara baja
El Código Penal federal sanciona a “aquellos que sin autorización modifiquen, destruyan o provoquen pérdida de información contenida en sistemas o equipos informáticos protegidos por algún mecanismo de seguridad”, ya sea de propiedad privada, del Estado o de alguna institución financiera.
A nivel local, estados como Veracruz, realizaron recientemente reformas a su código penal en el que se abrieron las puertas para castigar a aquellos que difundan información falsa a través de las redes sociales.
Ante este tipo de reformas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) interpuso una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para invalidar las reformas al código penal de Veracruz.
Iliana Rodríguez, investigadora del departamento de estudios jurídicos y sociales del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, resaltó la importancia de legislar en la materia sin que eso vaya en contra de la libertad de expresión de los usuarios de las redes sociales.
Para la especialista en legislación internacional, actualmente algunos han incluido entre los "ciberterroristas" a agrupaciones de "ciberactivistas" como Anonymous, pese a que para ella, elciberterrorismo está mucho más vinculado con organizaciones terroristas que a través de la intrusión a redes gubernamentales o privadas, pueden causar daños reales a la población, tales como la suspensión de servicios eléctricos o acceso a centrales nucleares.
“Desde hace prácticamente una década existe lo que se le llamaciberactivista que es la conjunción del hacker con el activista, pero cuando surgen esos movimientos, justamente lo que ellos plantean son básicamente realizar activismo, pero de ninguna manera se adjudican el término de ciberterroristas”, explicó.
Las agrupaciones cono Anonymous, o incluso el fundador de Wikileaks, Julian Assange, han señalado que su activismo busca poner fin a algunas acciones de gobiernos de diferentes países del mundo que no permiten el libre flujo de información que es de relevancia para la población, o que atentan contra la libertad de expresión.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Migrantes y vecinos de un barrio mexiquense, dos realidades enfrentadas

Foto: Néstor Negrete


Por Hanako Taniguchi Viernes, 19 de agosto de 2011 a las 14:34


TULTITLÁN, Edomex (CNNMéxico) — En Lechería, una colonia popular ubicada al norte del Valle de México, cruzan -desde hace más de seis décadas-, los trenes de carga y de pasajeros que se dirigen al norte del país. En el techo llevan pasajeros extra: cientos de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos. En ese barrio, una puerta blanca con una cruz color cobre divide esas dos realidades: la de los migrantes y la de los residentes.


Los guatemaltecos, los hondureños y los salvadoreños que se hospedan en el Albergue de San Juan Diego duermen apretujados en literas y colchones viejos que acomodan incluso en el patio de la iglesia, acondicionado como asilo según la cantidad de huéspedes. 


Dicen que van de paso, que no hacen daño a nadie, que no tienen ningún interés en enfrentarse con los habitantes de Lechería, ubicada en el municipio de Tultitlán en el Estado de México.


Los habitantes de la misma calle donde está la iglesia se sientan a charlar y a ver jugar a los niños futbol al atardecer. Y señalan que las actitudes de los migrantes "van de mal en peor": que se drogan, se emborrachan, tienen relaciones sexuales al aire libre y se sientan frente a las entradas de sus casas para molestar a las adolescentes con piropos vulgares.


Las dos realidades se enfrentaron, con la muerte de Julio Fernando Cardona Agustín, un guatemalteco de 19 años cuyo cuerpo apareció a la orilla de las vías del tren, con signos de pedradas y golpes en el rostro el pasado 8 de agosto. Los migrantes quisieron hacer un rezo y una ceremonia para recordarlo, pero ese día, los vecinos salieron a las calles a protestar y exigieron el cierre del albergue a gritos.


Las realidades dentro del albergue


Al abrirse la puerta blanca, la vista choca con una montaña de ropa vieja, mochilas vacías y un montón de chamarras sucias frente al escritorio de Arturo Montoya, el encargado del albergue. En un extremo, una reja negra divide la habitación de hombres y mujeres acostados en las camas o sentados sobre el suelo mientras ven una telenovela mexicana.


Se rehúsan a dar sus nombres porque dicen que los medios siempre publican lo que quieren, que los satanizan y que además es peligroso, porque saben que cruzar un país que no es suyo sin papeles, es ilegal.


Cuando sale a cuento la muerte de Julio Fernando, relajan la mirada. Uno de ellos dice que al principio acusaron a los migrantes de haber sido los asesinos, pese a que algunos testigos vieron cómo se lo llevó la policía municipal.


Un hombre delgado, de 40 años, salvadoreño, dice que los estigmas que les han colgado los mexicanos siempre los dibujan como criminales, cuando “lo único que queremos es llegar al norte”. 


El hombre junto con otro ciudadano salvadoreño de 28 años y una mujer hondureña de 36 años recuerdan la protesta de vecinos del sábado y coinciden en que pensaron que los iban a linchar.


“Fuera, fuera, fuera migrantes, gritaba la gente y pensamos que se iban a meter a matarnos”, dice el salvadoreño que se niega a ser fotografiado y que no quiere dar su nombre.


Él ha estado en el albergue más de lo que las reglas lo permiten —un máximo de 48 horas— porque está enfermo de gripa y le están dando tratamiento médico. En cuanto esté sano, será hora de partir hacia territorio estadonidense, siguiendo las vías del tren.


El recuerdo de Julio Fernando


Angy, una hondureña de 21 años que tiene el tobillo lastimado porque resbaló al bajar del tren en Tabasco, llegó a entablar una amistad con Julio Fernando, asesinado la semana pasada.


Recuerda que El guatemalteco, como lo llamaban, dejó el albergue un par de días antes en compañía de otros dos hondureños.


“Se querían ir lo antes posible al norte”, cuenta mientras se incorpora de una siesta que fue interrumpida.


Ambos llegaron con la Caravana Paso a Paso hacia la Paz y decidieron seguir su camino a Estados Unidos. Ella cree que los vecinos de la zona han caído en un ánimo confrontativo, porque la mayoría, dice, sólo piensa en continuar su ruta al norte.


Aunque ella evalúa el quedarse en México porque ha escuchado que las cosas están complicadas en Estados Unidos y no puede darse el lujo de no enviar nada a su hijo de dos años que dejó encargado con una amiga.


Lechería y sus vecinos


Un jueves por la tarde, de un momento a otro, las calles aledañas a las vías del tren se llenaron de patrullas de la policía municipal y personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Un hombre golpeado, que hablaba con palabras que usan los mexicanos como “güey” o “madrazo” apareció frente al albergue con moretones en la cara señalando que hondureños lo golpearon sin motivo aparente.


Los vecinos dijeron que no era de la zona, que tal vez era un centroamericano hablando como mexicano y se juntaron a observar la reacción de la policía. Repiten, cuantas veces es posible, que todo es por culpa de los migrantes, quienes "sólo provocan problemas".


La policía y personal de la CNDH hablaron durante un rato y tras interrogar al que dijo que fue golpeado, decidieron irse a los vagones abandonados a buscar a los supuestos culpables. Era una escena conocida para los habitantes de la zona, quienes se quejan de que últimamente las autoridades protegen más a los centroamericanos que pasan por ahí, que a los mexicanos.


Ni la policía municipal ni el personal de la CNDH ofrecieron una versión sobre el conflicto.


“Estamos presentes para evitar que los derechos de los migrantes se violen, es lo único que le puedo decir”, dijo un empleado de la CNDH, y se alejó corriendo.


El ambiente se tornó más tenso cuando, frente a un policía, un vecino comenzó a decirle a un par de centroamericanos que él también se gana la vida trabajando pero que no viola la ley.


Las calles de la colonia Lechería están llenas de cafés internet, tiendas que venden tarjetas telefónicas para celular y para llamadas de larga distancia y cantinas que expenden cervezas de poco más de medio litro a 50 pesos.


Algunos migrantes salen del albergue, cargan mochilas con cobijas y algo de comida, y comienzan a caminar por las vías. Una pareja joven se sienta a la sombra de un árbol a comer pan y a preparar su partida. Otro hace lo mismo, pero al notar la presencia de cada vez más personas, decide interrumpir su cena y acelera el paso.


A las ocho, el albergue cierra sus puertas, y quién no haya alcanzado a entrar deberá dormir en las vías y cerrar los ojos con hambre y dependiendo del clima, sintiendo frío o calor. La historia se repite desde hace más de 60 años, pocas cosas han cambiado. Ahora, a diferencia de hace unas décadas, los vecinos ya no los acogen y por eso, los pocos que logran obtener un lugar en el albergue, prefieren no salir hasta estar listos para seguir su viaje a la frontera norte. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

Casa en DF 'ocultó' por años abusos y asesinatos de un hombre a su familia

Por Hanako Taniguchi 
Jueves, 08 de septiembre de 2011 a las 07:00

Las escaleras que llevaban al cuarto en el que
Jorge encerraba a sus hijastras e hijos
(Hanako Taniguchi)
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — Muñecos de peluche viejos y sucios colgados de las paredes con tachuelas, fotos de niños por toda la casa, películas piratas infantiles regadas en el suelo y en bolsas de plástico, y juguetes entre los cojines de los sillones desgastados hacen difícil pensar que en esa casa una recién nacida fue asfixiada por su padre y que dos mujeres y otros cuatro niños nunca salían de ahí.

Por fuera, el lugar donde vivió desde 2009 Jorge Iniestra Salas no tiene ninguna particularidad que la distinga del resto de las viviendas que están sobre la Calle 11 de la colonia Renovación, al oriente de la Ciudad de México.
Está hecha de cemento, es de dos plantas y por fuera se alcanza a ver que estaban en proceso de construir un tercer piso. Si acaso, resalta por no estar pintada como las otras viviendas, con colores brillantes. Las paredes son grises y sus puertas, que hoy tienen papeles de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal pegados, son de color café claro.
Los vidrios oscuros de las ventanas del segundo piso, tapadas con cortinas blancas, opacas desde adentro, no permitían ver que en una de sus habitaciones, Jorge encerraba a sus hijastras Gabriela y Rebeca. Tampoco se pudo ver que la única vez que Gabriela se asomó, la golpeó con un tubo de metal unas 20 veces, porque "solo las mujerzuelas se asoman a la calle".
En ese mismo cuarto, Jorge mató a Rebeca a golpes y a una hija de Gabriela recién nacida a quién presuntamente asfixió, al obligarla a succionar los senos del cadáver de Rebeca para ver si salía leche.
Dos triciclos verdes con azul y unos cubos de colores primarios contrastan con las paredes blancas que por la mugre se volvieron grises y que tienen garabatos con plumón azul dibujados por los niños que vivían encerrados las 24 horas del día. Al lado de la cama, hay todavía una bacinica azul donde defecaban y orinaban los niños y las dos mujeres, pues Jorge no los dejaba salir ni al baño.
Aún después de varios minutos con la puerta abierta, que Jorge mantenía bajo llave, se alcanza a percibir el olor que sueltan los cuartos encerrados y llenos de gente, un olor entre húmedo y ácido por la mezcla de orina y excremento.
Solo una pared dividía el cuarto de los hijos e hijastras de Jorge con el de su madre, Soledad. Ella supo de los asesinatos, pero sólo le pidió que sacara los cadáveres de Rebeca y de la niña, los cuales había mantenido debajo de una mesa por más de un mes; Jorge les echaba cal para evitar el olor fétido que despiden los cuerpos sin vida.
Juan Carlos, Claudia, Ana Laura y un joven de 14 años, hermanos menores de Jorge, sabían también del cautiverio, pero nunca denunciaron a su hermano, quien se ganaba la vida manejando un taxi que perdió a manos de unos ladrones días antes de que fuera detenido.
"Su única respuesta en las declaraciones (de los familiares de Jorge) fue que ellos respetaban mucho las decisiones de Jorge Antonio y que lo querían mucho y por eso ellos no se metían en su vida", explicó Jorge Mauricio Ferman, fiscal central de investigación para la atención de niños y niñas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) en un recorrido por la casa donde vivían 16 personas.
Clara y Jorge
Clara Tapia Herrera, 12 años mayor que él, conoció a Jorge Iniestra en 2004; decidió vivir con él a partir de 2006, con sus hijos Gabriela, Rebeca y Ricardo.
Antes de vivir juntos, Jorge era cariñoso con los tres hijos de Clara, pero con el tiempo, comenzó a interesarse sexualmente en las niñas y los maltratos contra Ricardo fueron peores cada vez.
Lo golpeaba y lo castigaba, obligándolo a dormir en charcos de agua cuando no cumplía con los trabajos que le exigía hacer, como limpiar los pisos de un negocio de helados que tenía una de las hermanas de Iniestra Salas, o cuando no le entregaba cuentas claras sobre los ingresos generados durante el día.
Cuando Clara fue contratada como conserje de una escuela primaria de Iztapalapa, los obligó a ella y a su hijo Ricardo a dormir en la azotea, al aire libre. Él dormía con Rebeca de un lado y con Gabriela del otro en una misma cama.
El director de la escuela notó cosas raras en la convivencia de la familia y lo registró en un reporte que envió a la Secretaría de Educación Pública, pero al no tener una descripción más específica de lo que sucedía, la dependencia nunca mandó a un inspector, según declaraciones del funcionario de la escuela.
La situación continuó hasta que en 2009, Jorge decidió irse a vivir con Rebeca y Gabriela a casa de su madre y encerrar a las jóvenes y a dos de sus hijos, que habían nacido en la escuela.
Clara seguía viendo a su pareja, pero no a sus hijas, y según sus declaraciones ante las autoridades, decidió escribir en una hoja lo que sucedía desde 2006 y entregarlo en una agencia del Ministerio Público porque había dejado de tener contacto con sus hijas y sus nietos. Ella no conoció a la niña que murió asfixiada, y fue hasta que detuvieron a Jorge que se enteró de que Rebeca había sido asesinada.
El perfil psicológico
Si bien las autoridades judiciales del Distrito Federal continúan evaluando psicológicamente a Jorge, a sus familiares y a sus hijos, Lucio Cárdenas, psicólogo criminal de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), asegura que en general los individuos que cometen este tipo de crímenes tienen algunas características identificables.
"En primer lugar, tendríamos el aspecto de una escala de valores distorsionada por parte del individuo, el cual de alguna manera puede cometer este tipo de actos mientras considera que son normales", dijo el académico en entrevista con CNNMéxico.
"Esto generalmente va asociado a una serie de situaciones donde el individuo maneja a su familia, tanto a la esposa como a las hijastras, como una propiedad particular y obviamente en función de eso se considera a sí mismo con el derecho de uso, vida y muerte".
Explicó que este tipo de personalidad no es notable de inmediato e incluso hay casos en los los individuos se desenvuelven muy bien en situaciones sociales, lo que representa un riesgo para la gente que los rodea.
Cuando fue presentado ante los medios de comunicación junto con Clara y sus hermanos, Jorge sonreía y mostraba un rostro relajado. Para él, todos los actos eran simplemente las reglas de su familia, incluso la muerte de Rebeca y la de una de sus hijas.


10 años

By: Graur Codrin
El 11 de septiembre del 2001 es una fecha histórica significativa tanto para el mundo occidental como el árabe. A las 8:46 de la mañana hora de Nueva York, un avión comercial chocó contra la torre norte del World Trade Centre y gracias a los medios de comunicación, el mundo entero era testigo de los atentados terroristas perpetrados por presuntos miembros de Al Qaeda.

En México eran las 7:46 de la mañana y yo apenas estaba abriendo los ojos para prepararme para mi primer día de trabajo como reportera en el periódico Reforma.

Fue ese día que yo me inicié como periodista. Sin saber qué hacer, me dirigí a la redacción como se me había indicado y llegué a las 10 am. Tras cruzar los escritorios vacíos de la mayor parte de los reporteros y editores, me paré frente al director de información, Pedro Pablo, y le dije que era nueva, que ya me había entrevistado Roberto Zamarripa, el editor de Nacional y que me había pedido que me reportara en la redacción para que se me asignara una orden de trabajo.

En un día como aquel en el que las pantallas de prácticamente todos los televisores del mundo no hacían más que repetir las escenas de los choques de los aviones era entendible que Pedro Pablo no supiera de inicio qué hacer con una persona recién contratada de 23 años, sin ninguna experiencia previa en el periodismo y que lo miraba con ansias de que le encargara algo espectacular en su primer día de trabajo.

Me quedé sentada a su lado unos 15 minutos mientras él hacía llamadas a diferentes dependencias de gobierno y asignaba coberturas a los reporteros encargados de seguridad pública y de relaciones exteriores. Yo realmente no tenía ninguna experiencia en medios de comunicación, así que no pude salir con alguna idea brillante sobre lo que podría hacer para apoyar en un día tan caótico.

Después de mucho pensarlo, Pedro Pablo me pidió que fuera a recorrer las casas de bolsa sobre Paseo de la Reforma para ver si percibía algún movimiento sospechoso de gente que en medio del pánico estuviera cambiando su dinero a monedas extranjeras como dólares o euros.

Salí corriendo de la redacción y tomé un taxi que me llevó hasta Reforma. Entendía como graduada de Relaciones Internacionales que no era cualquier día en la historia de la humanidad y si bien en el fondo sospechaba que no encontraría nada espectacular, cumplí con mi orden de trabajo y cuando le reporté a Pedro Pablo que nada raro estaba pasando, me dijo que me podía ir a casa.

Así fue como yo inicié en el periodismo.

Mis paso por el periódico Reforma fue fundamental en mi formación como periodista. Tuve la fortuna de contar con el apoyo cercano de grandes personajes y también hice grandes amigos que considero importantes en mi vida.

Yo dejé Reforma dos años y medio después, al argumentar que si bien el periodismo me apasionaba por permitirme ver de cerca tanto los procesos gubernamentales y políticos como sociales, yo no podía dejar de lado mi sueño de toda la vida de irme a estudiar una maestría al Reino Unido.

Después de eso pasé por la oficina de comunicación social de la Secretaría de Economía, estudié una maestría en Economía en la University Collegue London y pasé tres años más en Londres trabajando en la parte de producción de programas de entretenimiento para canales de televisión japoneses. En todos esos años, unos seis en total, no pude librarme de las ansias por volver a reportear y escribir y entrevistar a gente y estar en los lugares donde pasaban cosas que influían de alguna manera la realidad de un país o del mundo entero.

Fue así que después de muchos años de ausencia, decidí volver a una redacción. Ahora, en CNNMéxico.com

Al pensar en cómo me inicié y qué tipo de persona era cuando pisé por primera vez la redacción de Reforma, me pongo a pensar que hace 10 años decidí iniciar mi carrera como periodista, pese a que soy internacionalista y economista de formación, por la posibilidad de poder observar de cerca los fenómenos que yo había estudiado en la universidad.

Ahora, una década después, ya no me basta únicamente ser testigo de momentos "históricos". Ahora me mueve la posibilidad de ir a buscar historias y personajes para poder contar historias que puedan ayudar a entender mejor la realidad en la que vivimos y que parecer volverse cada vez más compleja de vivir.

Mi primera nota publicada ya con mi firma en Reforma fue una nota de tres párrafos más o menos un día después de mi entrada.


Admite Ssa carecer de vacuna para ántrax
Por Hanako Taniguchi

(12-Oct-2001).-

México no cuenta con vacunas contra el ántrax -enfermedad bacteriológica también conocida como carbunco- ni con la infraestructura para producirlas, reconoció Roberto Tapia Conyer, subsecretario de Prevención y Protección de la Salud, en el marco de la presentación de la Tercera Semana Nacional de Vacunación.

"No tenemos vacunas, y era el planteamiento que decían, que si está licenciada, no está recomendada la aplicación de vacunas, aunque existiera en estos momentos se ve muy difícil el que la cadena de producción pueda darse a nivel de aplicación, no es una vacuna que la apliquemos hoy y proteja mañana, así es que el nivel de eficiencia se ve bajo en ese sentido", explicó.

Anunció que se están reforzando los elementos de vigilancia epidemiológica, por medio de 
los centros de salud, así como por medio de la difusión de información a siete laboratorios como por medio de la difusión de información a siete laboratorios a nivel nacional para detectar a tiempo cualquier tipo de brote.

lunes, 6 de junio de 2011

El país que "dejó de ser pobre" tiene todavía 54.8 millones en la miseria

Miércoles, 01 de junio de 2011 a las 12:58
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — Casi la mitad de los mexicanos podrían no estar de acuerdo con las declaraciones de Ernesto Cordero, secretario de Hacienda, quien este martes aseguró que “hace mucho que México dejó de ser un país pobre”
.
Las cifras más recientes del Banco Mundial, difundidas el año pasado, apuntan que en México 54.8 millones de mexicanos viven en condiciones de pobreza. Si se considera que en el censo poblacional del 2010 se registraron 112,336,538 habitantes, esto representa el 48% de la población.


Al tomar en cuenta únicamente las variables macroeconómicas, como el Producto Interno Bruto (PIB) -que mide la producción nacional-, en efecto, México no puede ser considerado como un país de desarrollo bajo. El año pasado ocupó el lugar 11 a nivel mundial,según el Fondo Monetario Internacional (FMI), superando a países como España, Corea y Canadá.

Además, México es miembro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OECD) desde 1994, que se considera como una especie de club al que pertenecen únicamente los países más desarrollados del planeta.

Su membrecía no significa, sin embargo, que sus indicadores sociales sean similares a los de un país desarrollado. Por ejemplo, los niveles educativos de los niños mexicanos son los peores de la OCDE y en cuanto a salud, se compite el último lugar con los infantes turcos, por lo que algunos analistas han llamado a México el patito feo de la OCDE.

Según el Banco Mundial, México es un país de desarrollo medio - alto, pues su ingreso per cápita al año es de 8,143 dolares al año, y en esta categoría caen todos los países cuyo PIB per cápita oscila entre los 3,946 dólares y los 12,195 dólares.

Pese a esto, casi la mitad de la población del país vive con carencias, y según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo gubernamental responsable de evaluar los indicadores sociales, casi 20 millones de mexicanos ni siquiera tienen los ingresos suficientes para poder alimentarse tres veces al día.

Durante casi dos años, de enero del 2008 a diciembre del 2009, Cordero fue Secretario de Desarrollo Social, la dependencia encargada de la política social y el combate a la pobreza en el país. Durante su paso por dicha institución fue que se desató la crisis financiera que afectó severamente a todo el mundo y que sigue teniendo hundidas a economías europeas como España, Portugal, Irlanda y Grecia.

Dentro de América Latina, México fue uno de los países con las peores consecuencias por la crisis, ya que en los primeros meses del 2009, tuvo las mayores tasas de desempleo e inflación, así como caídas récord en la industria y los servicios, que no se registraban desde 2002.

En abril del 2010, el Banco Mundial anunció que, según sus cálculos, alrededor de 10 millones de mexicanos se habían sumado a la pobreza como consecuencia de la crisis. 

Cordero dijo entonces que -según estimaciones de la Sedesol-, sólo 5 millones habían pasado a ser pobres por la crisis mundial e informó que la dependencia a su cargo haría todo lo posible porque no aumentara el número de mexicanos viviendo en la miseria.

En mayo de este año, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) informó que este año el PIB mexicano crecerá entre 4% y 5%, lo que permitirá recuperar los niveles de producción previos a la crisis financiera global.

Declaraciones polémicas

Esta no es la primera vez que el titular de Hacienda realiza declaraciones controvertidas relacionadas a los ingresos y la calidad de vida de los mexicanos.

En febrero de este año, luego de más de un año como secretario de Hacienda, declaró que con 6,000 pesos mensuales (poco más de 500 dólares), una familia mexicana puede aspirar a tener una vivienda, un auto y pagar colegiaturas. Esto provocó una ola de molestia y rechazo en medios de información y redes sociales.
El mismo día, por la tarde, al participar en un programa de radio, Cordero aseguró que sus declaraciones habían sido malinterpretadas.

"Mi comentario era mas bien en el sentido de que las familias están haciendo verdaderos milagros porque el dinero les rinda. Yo jamás me refería a que con seis mil pesos al mes se puede vivir holgadamente", explicó.

Tras dichas declaraciones, el funcionario que la semana pasada admitió su interés por gobernar México a partir de 2012, generó críticas de los partidos de la oposición, e incluso de su mismo partido, Acción Nacional (PAN).
"Si nos explica cómo pudiera vivir con 6,000 pesos, el señor podría ganar el premio Nobel de Economía", dijo con ironía el diputado panista Manuel Clouthier.

Como en esa ocasión, el secretario de Hacienda ha tenido que explicar y matizar sus declaraciones, y en una reunión con empresarios de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), aseguró este miércoles que conoce muy bien el problema de la pobreza, pues dijo, “le ha visto la cara”.

Asimismo, a través de un comunicado emitido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se informó que estudios de la ONU y del Banco Mundial ubican a México como un país "de renta media", y explicó que así reconocen los avances en la calidad de vida de la población.

Cordero, egresó de la carrera de Actuaría del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), institución privada de la que han egresado algunos funcionarios mexicanos de alto nivel. Es también maestro en Economía por la Universidad de Pennsylvania.