domingo, 30 de septiembre de 2012

Oniguiri


Hace unas semanas, mi hermana que volvió de Australia y yo vimos una película muy peculiar sobre una señora que abre un restaurante en Finlandia y que dibuja gaviotas gordas.

Lo más rescatable de la película para mí fue esta frase:

"Oniguiri are the Japanese soul food"
(Las oniguiri - o triangulitos de arroz - son alimentos para el alma).

Las oniguiri hechas a mano dan al alma sosiego y paz. 

martes, 18 de septiembre de 2012

The Lake District


Antes de que el cielo comience a clarear, rechina la puerta blanca de madera. Chris, el granjero malhumorado, sale mientras se acomoda las botas de plástico verde militar que calza por encima de su overol de mezclilla. El sonido de las piedras que se incrustan en el lodo a cada paso del delgado hombre, se dejan de escuchar por los ladridos de Star, que corrió detrás de su dueño. El can, de pelaje blanco y negro, rebasa a Chris y salta sobre la reja del corral en el que están encerrados los doscientos y tantos borregos y corderos. Los animales, que hasta hace unos instantes dormían recargados uno sobre el otro, se levantan alterados y comienzan a balitar y a empujarse. Chris zafa la cuerda con que mantenía cerrada la reja del corral y se hace a un lado para dejarlos pasar sin que lo tiren al suelo. El perro, que no ha dejado de ladrar, corre al lado del enjambre de borregos que salpican agua al cruzar el río y hunden el suelo encharcado por las lluvias de agosto. Chris sigue recargado en la reja y observa cómo, poco a poco, las verdes montañas se pintan de manchas blancas. Después de tomar la pala con que limpiará el corral, emite un chiflido largo y agudo. Star baja corriendo por las montañas, hasta volver con su dueño, a quien acompañará echado en el pasto en sus labores diarias.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Voz de mar

Ella tiene voz de mar y por eso me tranquiliza.

Cada vez que algo me angustia o me provoca ansiedad, la pongo una y otra y otra y otra vez hasta que mis latidos se van alineando al ritmo de su voz y todo está bien de nuevo.

La descubrí por accidente, como las cosas que importan y que perduran en la vida. 

Antes, ni siquiera me había tomado la molestia de investigar dónde quedaban las islas de Cabo Verde. Ahora sé que son varias islas y que la mayoría de sus habitantes emigran a Francia en busca de algo mejor, como todos los que alguna vez hemos salido por temporadas largas de nuestros países. 

Su voz me recuerda al invierno estambulí y a la mezquita azul de noche.

Me recuerda también algunos momentos de soledad forzada. Hubo temporadas en las que la escuchaba insistentemente para calmar mis ansias de querer estar con alguien que me importaba, mientras él ya estaba con alguien más. 

No entiendo bien lo que dicen sus canciones. Es portugués y aunque tengo las letras apuntadas en algún cuaderno viejo, lo que me gusta es la candencia de su voz, sin importar lo que esté diciendo. 

Hoy ha estado sonando todo el día para olvidar un poco el dolor, la indiferencia de los que me importan, la soledad y un pasado que se me apareció de frente y sin advertencia previa.

De todos los discos que compré estando en Londres, sólo me traje físicamente los dos de ella. Los otros solo los tengo en el iPod y cuando muera el aparato desaparecerán. Ella no. No puedo correr el riesgo de perderla junto con la posibilidad de tener tardes de paz. Es demasiado arriesgado para una mente tan atormentada y melancólica como la mía. Así que en el fondo del cajón, junto con el disco que me regaló Lucy, la tengo guardada como un tesoro.

Con ella, las horas pasan más lento y más suavemente. 

Hoy necesito eso. Que pasen suaves y sin tropiezos para que cuando amanezca de nuevo, no haya perdido una parte de mí.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El dolor

El dolor y yo tenemos una extraña relación.
Ha de ser porque de pequeña, mi padre lo definió así:
"No te quejes tanto de tus dolencias, que es prueba de que sigues viva. No sentir dolor, eso sí que es preocupante".
Tal vez por eso, incluso en los peores episodios de dolor, como cuando me descubrieron un cálculo renal, en medio de los retortijones me sentía viva, nunca muerta. Y posiblemente por eso, hay momentos en los que me he aferrado al dolor como si con eso reafirmara mi existencia en este mundo.

jueves, 12 de julio de 2012

Un largo camino para dormir al lado de las vías del tren


TULTITLÁN, Edomex (CNNMéxico) — Sobre la calle Cerrada de la Cruz, Justino Espinoza ha sacado una silla blanca de plástico para sentarse a tomar el sol. Este hombre de 64 años dice que es la primera vez en seis años que puede sentarse en paz, sin cruzarse con algún migrante centroamericano que le pida una moneda o algo de comida.
Después de que vecinos y migrantes centroamericanos de paso por la colonia Lechería, al norte de la Ciudad de México, se enfrentaran a gritos, pedradas, golpes, patadas y hasta hachazos el 7 de julio, la Diócesis  de Cuautitlán decidió cerrar temporalmente la Casa del Migrante “San Juan Diego Cuauhtlatoatzin”.
De acuerdo con el presbítero Christian Alexander Rojas, administrador de la Casa del Migrante, el conflicto lo originó una camioneta mal estacionada de un grupo de voluntarios que llegaron a repartir comida a los migrantes que estaban fuera del albergue.
Cuenta que uno de los vecinos pidió a los voluntarios mover la camioneta que obstruía la entrada de su casa. Los migrantes que estaban recibiendo la comida comenzaron a reclamarle al vecino, lo que provocó un enfrentamiento.
“Empieza el altercado, se empiezan a hacer de palabras y curiosamente una de las personas que manejaba las camionetas, porque ya las cosas se estaban saliendo de control, sacó un hacha y golpeó a un vecino”, contó en conferencia de prensa.
“Es comprensible que los vecinos no se queden de brazos cruzados, entonces ellos también empezaron a agredir, a aventarse piedras, empezaron a aventarse palos, empezaron a tirar a una mujer, la patearon y entonces se jalaron de una lado donde están las vías todos los migrantes, entonces eran migrantes contra la gente (los vecinos)”, agregó.
El lío no paró hasta que elementos de la policía municipal hicieron unos disparos al aire, lo que dispersó a todos.
Justino, habitante de la colonia Lechería desde hace 40 años, asegura que lo que pasó ese día fue la gota que derramó el vaso, pues no era la primera vez que los vecinos se manifestaban en contra del albergue que fue inaugurado en el 2009.
“Los migrantes ya estaban muy bravos, se hacían del baño donde quiera y si no les dabas una moneda de alta denominación, te veían feo, se enojaban”, cuenta.
Lechería ha sido un paso natural de los migrantes que buscan llegar al norte del país para cruzar a Estados Unidos. A las orillas del barrio están las vías por donde llegan los viajeros indocumentados, encima del techo de un tren de carga que parte de Arriaga, Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala.
En dos casas de la Cerrada de la Cruz, están colgadas mantas negras con letras blancas que dicen: “Los vecinos de la colonia Lechería exigen el cierre de la Casa del Migrante”.
Fuera de lo que era el albergue, hay cartulinas color naranja, verde y amarillo que con la leyenda: “Casa del Migrante ‘Cerrada’. Amigo migrante sigue tu camino. Gracias”.
Rosalba Álvarez, vecina de la calle Cerrada de la Cruz desde hace 35 años, asegura que ella nunca tuvo ningún problema con los migrantes centroamericanos.
“Lo único que pasaba era que por las noches veía cómo se acomodaban en la banqueta para dormir, pero aún en días en los que llegué a casa de madrugada, no los vi drogándose o emborrachándose como dicen otros vecinos”, dice mientras barre la acera de su casa pintada de color rosa mexicano.
Admite que ella es de las pocas que lamentan el cierre de la Casa del Migrante.
“Por uno que haga algo malo, todos los demás la pagan y a mí no me consta que todos sean así, como dicen de borrachos, drogadictos, sucios y agresivos”, señala.
Frente a lo que era el albergue, dos elementos de la policía municipal de Tultitlán vigilan de manera permanente el inmueble. Personal de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México hace rondas para levantar testimonios de los centroamericanos que siguen llegando sin saber que la Casa del Migrante está clausurada.
Migrantes buscan refugio al lado de las vías
Manuel, Joaquín y Jorge, originarios de El Salvador, Honduras y Guatemala, llegaron este miércoles en la madrugada pensando que tendrían cama, baño y alimentos durante un par de días. Al ver que las puertas de la Casa del Migrante estaban cerradas, decidieron pernoctar a la sombra de un árbol al lado de las vías del tren.
“Como el tren ya no va después de Coatzacoalcos, nos vinimos en camión y nos llevamos la sorpresa de que está cerrado y de que teníamos que dormir sobre el suelo lleno de piedras antes de seguir nuestro camino”, dice Manuel, de 24 años, quien intenta cruzar la frontera por segunda vez. La primera, solo llegó a Ciudad Juárez, Chihuahua. Ahí, lo detuvieron y lo regresaron a El Salvador.
Joaquín, también de 24 años, sentado en una de las raíces del árbol que salen de la tierra, dice que quieren llegar a Huehuetoca, en el Estado de México, donde escuchó que hay un comedor para migrantes. A su lado, hay una bolsa de plástico llena de jugos en tetrapack, cereales en cajas pequeñas y un yogurt. Es todo lo que le queda para el viaje.
Mientras se acomoda para tomar la siesta, Jorge, de Guatemala, explica que esperan a que baje el sol para caminar juntos hasta Huehuetoca, que queda a unos 30 kilómetros de distancia.
Este martes, el padre Alejandro Solalinde y Leticia Gutiérrez, directora ejecutiva de la organización Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana –que tiene unos 50 albergues en todo el país–, alertaron sobre los riesgos que los migrantes enfrentarán por el cierre de la Casa del Migrante en Lechería.
"Los migrantes están llegando de Arriaga e Ixtepec hacia Veracruz, pero como se dan cuenta de que no van a poder utilizar, al menos por el momento, el tren ordinario, ellos están utilizando cualquier medio de transporte para subir, lo que los deja en una situación de vulnerabilidad, de invisibilidad, de posibilidad de ser víctimas del secuestro y de las extorciones", detalló Gutiérrez.
Si bien Alexander Rojas informó que se han iniciado pláticas con la Secretaría de Gobernación y las autoridades municipales de Tultitlán y el gobierno del Estado de México, para una posible reubicación del albergue, dijo que aún no se ha determinado dónde y cuándo se reabrirá la Casa del Migrante.
CNNMéxico contactó al Instituto Nacional de Migración, pero no obtuvo respuesta inmediata sobre el tipo de negociación que se lleva a cabo con la Iglesia, ni si tienen previsto algún tipo de operativo tras el cierre del albergue.

La muerte

Ese día morí. Decidí pasar a una mejor vida. (O eso veía con los ojos cerrados).
Me deshice de todo lo que le agregara peso extra a mi par de maletas.
Dejé atrás a Marco Aurelio y al Pessoa encontrado en una librería de Mataró los primeros días del 2009. Regalé a Marsé y dejé en la calle los libros de macroeconomía, microeconomía, econometría, y otros papeles más que me recordaban al demonio de la razón.
Morí por decisión propia. No sobreviví a las exigencias del primer mundo, del Japón instalado en otra parte del primer mundo.
Nunca he vivido más que en recreaciones artificiales de Japón, fuera de sus cuatro islas.
Cerré ventanas en medio del verano y vacié cajones que al cerrar hicieron eco.
Morí en junio y continué así 357 días. En blanco, flotando en la nada llena de autos, ruidos, gritos, ladridos, altavoces, tormentas...
Abrí los ojos para volver a morir seis meses después. Seis meses me costó cambiar de piel y dejar de arrastrarme sin dirección. Seis meses en los que creí poder sortear obstáculos que al final acabé rodeando.
No tengo muchas vidas. Tengo muchas muertes. Mi vida está llena de muertes.

miércoles, 4 de julio de 2012

62 años y ocho meses

Cumples 62 años y a los ocho meses, te avisan que después de 12 años de trabajo, la empresa ha decidido que eres prescindible.
Te despertabas de lunes a viernes a las 4:30 de la mañana, preparándote mentalmente para todas esas fórmulas químicas y estándares de calidad que tenías que hacer cumplir. Hoy descubrirías una nueva patente vencida que reportarías para que el medicamento se pudiera fabricar sin pagarle "derechos" a nadie.
Tu cuerpo no entiende de inmediato que te han despedido. Sigue abriendo los ojos a la misma hora, aunque no haya una alarma que despierte incluso a tu marido y a los tres o cuatro perros que duermen en tu cama. Él ya no tiene que levantarse poco antes de las seis para llevarte a la central de autobuses desde donde te ibas hasta Lerma, una ciudad industrial llena de chimeneas humeantes, en el corazón del Estado de México.
El placer que hubieras sentido por quedarte dormida un día labora hasta las 7am ha desparecido y no puedes evitar pensar que el final de tu vida ha iniciado.
Lavas obsesivametne el suelo que se ensuciará en unos minutos, lavas kilos y kilos de ropa que al día siguiente volverá a estar sucia, cocinas para siete u ocho personas, cuando en casa solo viven cuatro o menos desde que comenzaste a trabajar.
De pronto, te descubres en el suelo y el tronar de un hueso te hace volver a la realidad. Te has roto la muñeca y por primera vez en tu vida, acabarás en el hospital por un accidente. Estás sola. Solo una manada de perros que te acompañaban en las labores domésticas ladran después tu grito que sólo ellos y tú pudieron escuchar.
La gran casa de la Nápoles que llegó a tener hasta 10 inquilinos te responde con un silencio que no habías escuchado.
Te das cuenta de que tu mano está deforme, pero que no te duele.
"Herida pero no sucia", piensas, y te metes a bañar con los dedos chuecos y te enjabonas todo el cuerpo como siempre.
Llamas a tu marido que te lleva a uno de los mejores hospitales de la ciudad que pagarás con parte de tu liquidación.
Esperas más de sies horas para que te atiendan y te metan unos clavos que ni siquiera son de titanio, sino de acero inoxidable, para sujetar el hueso que se te desvió.
Lloras en la cama del hospital. Tu hija, la que concebiste en Alemania cuando apenas tenías 29 años, te ve llorar y le dices: es la anestecia, hija. Ella sabe que no es verdad. Ella sabe que es tu impotencia ante el paso de los años lo que te hace llorar así, en silencio, derramando lágrimas que no puedes secar.
Y ahí en esa cama, donde escuchas el latir de tu corazón traducido en un pitido electrónico y ves números que te recuerdan tu hipertensión arterial, decides que te quieres ir de México. Que te quieres ir a Japón a dar clases de lo que sea y deshacerte de todo ese peso que has venido cargando en la espalda desde que decidiste ser la más inteligente y aplicada para ver si así tu padre se acordaba de tu edad.
"Hoy en la cama lo decidí", le dices a tu primogénita.
"Me voy a ir antes de que el dinero y la vida me falten".

domingo, 27 de mayo de 2012

El Puente de los Perros Suicidas


Overtoun Bridge en Escocia
Una de las historias más bizarras sobre las que trabajé e investigué de manera profesional ha sido sin duda la de un puente en Escocia del cual se lanzaban los perros y morían. Un documental del Canal 5 del Reino Unido lo bautizó como “Suicide Dog Bridge”, o sea, el puente de perros suicidas.
Cuando fue anotado en el pizarrón de los temas a investigar y a preparar para una posible filmación que se transmitiría como parte de un programa de esoterismo en Japón (conducido por un travesti cuya cabellera estaba teñida de rubio y era respetado por su gran nivel intelectual), puse esa expresión de cuando no sé si reírme o tomarme en serio las cosas que me están diciendo.

Tuve que llamar a una congregación religiosa que tenía su sede justo al lado del puente de donde misteriosamente saltaban los perros. Me sorprendió la seriedad con la que me respondió el hombre que había sido designado como vocero y cómo se tomó su tiempo para contestar una serie de preguntas que se me habían asignado por parte del equipo de producción desde Japón, con base en las cuales decidirían si viajar a Escocia o mandarnos a nosotros a filmar ciertas escenas que insertarían en una cápsula sobre episodios misteriosos en el extranjero.

Recuerdo que además de las respuestas del reverendo, enviamos una copia del documental del Canal 5 y una serie de artículos periodísticos que habían sido publicados años atrás, con entrevistas con dueños de perros que se “habían suicidado”.

Con base en toda esa información, los japoneses decidieron viajar a Overtoun Bridge (así se llamaba el famoso puente “mata perros”) acompañados de Natsuko, quien fue designada productora de dicha producción y Bruno, un conductor simpático y risueño (que decía hablar algo de castellano por haber vivido un par de meses en España) de origen sudafricano e israelí.

Para mí, el puente de los perros suicidas se convirtió en una anécdota que utilizaba cuando quería hacer reír a amigos con alguna historia rara y curiosa. A uno en particular le fascinaba que le contara la historia una y otra vez, porque odiaba a los perros que le ladraban mientras corría en los parques.

“Dime exactamente dónde es para que me lleve a todos los perros que me ladran al verme correr”, me decía.

En realidad nunca me tomé en serio ni esa ni otras historias del mismo estilo. Por ejemplo, la de una silla que supuestamente estaba en un pub en el norte de Inglaterra. La leyenda decía que tenía una maldición y si te sentabas en ella, morías en los próximos cinco días.

Hoy está en un museo de un pequeño pueblo y está colgada del techo para que nadie descanse en ella.

Para ese tema, llamé como a 30 pubs para investigar si conocían a algún descendiente de  las personas que supuestamente habían muerto por sentarse en ella.

Lo que me sorprendía siempre al investigar sobre estos temas, era que podías encontrar documentos antiguos sobre estas leyendas. Era una de las cosas típicas de los ingleses. Archivaban todo y tenían hasta muestras de semillas de trigo utilizadas en la primera guerra mundial guardadas en latas de leche en polvo de la época.

Historias como las del puente de los perros suicidas y la silla maldita fascinaban a los japoneses, pues ellos mismos tienen un sinfín de historias de terror y de misterios. (Sólo así se puede explicar que el programa que era conducido por el travesti rubio hubiera durado ya unos cinco años al aire.)

No tengo idea si los perros se siguen suicidando en el Overtoun Bridge o no.

Tan solo me gusta recordar el tipo de historias sobre las que investigaba mientras trabajaba en Londres, cuando de pronto me tomo la vida demasiado en serio.

martes, 15 de mayo de 2012

Darío

Darío murió hace 43 años, junto con otros que el 2 de octubre de 1968, participaron en una marcha estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, que terminó en masacre.

Su nombre no figura en el monumento de piedra roja que está en un rincón de la plaza y que contiene los nombres de unas 20 víctimas de un ataque que se cree perpetraron militares contra los estudiantes. Tampoco hay ofrendas florales con su foto en blanco y negro, como las que han colocado para algunos difuntos.

Para evocarlo, sólo hay dos hombres de casi 50 años, sentados en el suelo y vestidos de blanco, que han acudido a este lugar sin falta desde hace 11 años para rezar por él.

En medio de la gente que viene y va, como parte de la marcha que conmemora la masacre estudiantil, y otros visitantes domingueros que se mezclan con los manifestantes, Juan, un hombre de 48 años, vestido totalmente de blanco y con un incienso en las manos, no abre los ojos ante los gritos de los vendedores de tacos, hot dogs, raspados y refrescos que pasan con sus carritos a su lado. Tampoco lo hace ante los estudiantes de las universidades públicas que gritan consignas mientras cargan cartulinas en las que piden justicia. Es moreno, tiene el cabello ya blanco y usa bigote. Aunque delgado, al sentarse, la grasa de su estómago se coloca sobre sus piernas dobladas.

José, de 46 años, en cambio, tiene los ojos abiertos, pero su mirada está perdida. También sostiene un incienso entre sus manos y hay una pequeña veladora apagada ente sus piernas. Su cabello negro está peinado con gel y carga una pequeña bolsa negra de tela donde trae otras dos veladoras sin usar. Tampoco se inmuta ante el paso de nadie. Es más robusto que José y viste unos pantalones de mezclilla azules y una playera blanca y lisa.

Los dos tomaron un autobús desde Ecatepec, al oriente del Estado de México, para cumplir con un ritual que practican desde hace más de una década para recordar a su hermano Darío, aunque no se acuerden de él porque eran demasiado pequeños cuando desapareció. Cada vez que piensan en él, lo invocan en dos dimensiones, y con un tono medio amarrillento por la foto vieja que tiene su madre en la sala de su casa. También recuerdan que cuando eran niños, su madre veía la foto y se limpiaba discretamente las lágrimas con sus manos.

Ellos no gritan ni exigen justicia. No cargan carteles ni reparten folletos para recordarles a los asistentes por qué se conmemora en México el 2 de octubre. Sólo escogen un punto en el centro de la plaza y se sientan en el suelo a pedir por ese joven que nunca regresó y cuya ausencia siempre estuvo presente en la vida familiar.

José critica a los jóvenes que marchan cada año con el pretexto de la matanza estudiantil.

“Ni siquiera saben por qué es, no saben ni lo que pasó, y están aquí echando desmadre”, dice mientras se acomoda y guarda su veladora en su bolsa negra.

Juan sigue con los ojos cerrados y es tan inmóvil como una estatua. Sólo unos 10 minutos después, se incorpora y se prepara para partir.

La Plaza de las Tres Culturas, llamada así porque alrededor de ella están ruinas prehispánicas, una catedral y edificios habitacionales del siglo 20, se sigue llenando conforme avanza la tarde.

Juan y José se preparan para volver a Ecatepec. Juan llegará a una casa con tres hijos y una esposa. José tiene dos hijos y está casado, pero está desempleado.

No volverán a esta plaza ni al centro del Distrito Federal hasta el próximo año. Regresarán, de nuevo, el 2 de octubre.  Volverán para recordar y rezar por ese hermano al que nunca conocieron porque desapareció hace 43 años.

miércoles, 4 de abril de 2012

La mayoría de los cadáveres de San Fernando siguen sin ser identificados

Por Hanako Taniguchi

(CNNMéxico) — A un año del hallazgo de fosas clandestinas en Tamaulipas, la Procuraduría General de la República (PGR) ha identificado únicamente 34 cuerpos de un total de 193 cadáveres, los cuales han sido entregados a sus familiares, según la vocería de la dependencia federal.

La primera de un total de 47 fosas clandestinas fue localizada el 2 de abril de 2011 en el municipio de San Fernando, tras un enfrentamiento entre el Ejército y presuntos miembros de la organización criminal de Los Zetas.

Inicialmente las investigaciones estuvieron a cargo de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas, pero la PGR atrajo la investigación, por lo que los cuerpos fueron trasladados a la capital del país para su análisis. Hasta ahora, se han identificado menos de una quinta parte.

El 10 de diciembre de 2011 fue la última vez que la PGR informó públicamente, a través de un comunicado, sobre la entrega de cuatro cuerpos —tres de Guanajuato y uno de Tamaulipas—. Posteriormente, según la vocería, se ha continuado con los análisis periciales que se han contrastado con información que han proporcionado los familiares de personas desaparecidas a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO).

Según la PGR, los familiares han aportado fotografías, expedientes dentales, muestras para la elaboración de perfiles genéticos, así como huellas dactilares impresas de las personas desaparecidas.

San Fernando, Tamaulipas —un municipio con menos de 60,000 habitantes, al norte de México—, comenzó a aparecer en los medios nacionales e internacionales en agosto del 2010, cuando elementos de la Secretaría de Marina localizaron los cadáveres de 72 migrantes en un rancho, en su mayoría de origen centroamericano.

Dada la cantidad de cuerpos que tuvieron que alojar tras el descubrimiento de las fosas de San Fernando, los restos de la masacre de agosto de 2010 fueron enviados al Estado de México, al centro del país, para su conservación, según informó hace un año, Edmundo Takahashi Medina, director del Semefo en el DF.

Para abril de 2011, el Servicio Médico Forense (Semefo) de la Ciudad de México reportó que aún quedaban 14 cadáveres de los 72 migrantes asesinados sin identificar.

Respecto a los cadáveres de las fosas clandestinas, la PGR se limitó a informar sobre la entrega de los 34 cadáveres a sus familiares, sin dar más detalles sobre el tiempo que podría tomar la identificación de todos los cuerpos.

Autoridades de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas dijeron a CNNMéxico que no podían comentar nada sobre las fosas descubiertas hace un año, debido a que la PGR atrajo la investigación en su totalidad.

La necesidad de una base de datos sobre personas desaparecidas

Tras el descubrimiento de las fosas clandestinas en San Fernando, Tamaulipas, centenares de personas viajaron al norte del país y a la Ciudad de México en busca de sus familiares desaparecidos entre los cadáveres que eran exhumados.

Algunos lograron identificar a la persona que llevaban años buscando, la mayoría únicamente pudo entregar documentación y pruebas de ADN en espera de que les dieran información sobre el paradero de su marido, hermano, primo o hijo.

El pasado 7 de febrero, Alejandro Poiré, secretario de Gobernación, anunció la creación de una base de datos sobre personas desaparecidas en México. Casi un mes después, el Senado de la República aprobó la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas.

En una visita realizada del 18 al 31 de marzo de 2011 a estados como Guerrero, Chihuahua, Coahuila y el Distrito Federal, el grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas o involuntarias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomendó al gobierno mexicano la generación de una base de datos sobre personas desaparecidas que incluyera datos como sexo, edad, lugar de desaparición, lugar donde fue exhumado un cadáver, entre otros.

Asimismo llamaba a que se tipificara el delito en todos los estados del país, ya que en ese entonces únicamente ocho estados contaban con leyes relacionadas con las desapariciones forzadas. También consideró necesario que se establecieran protocolos de exhumación con el fin de poder conservar pruebas genéticas como el ADN.

Jorge Verástegui, director de la organización, Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos de Coahuila (Fuundec) recordó que desde su creación en 2007, se había exigido a las autoridades la creación de una base de datos que ayudara a coordinar a las autoridades locales, estatales y federales.

“La importancia de una base de datos a nivel nacional en la que participe el ámbito federal y los locales es de suma importancia ya que tendría que ser una base de datos que estuviera concentrada en un solo lugar toda la información y coordinada con las diferentes dependencias a todos sus niveles”, dijo en entrevista telefónica con CNNMéxico.

Refirió que hasta ahora los familiares de las personas desaparecidas en México se tienen que enfrentar a diversas dificultades por la falta de una base de datos que concentre la información sobre desapariciones, pues se ven obligados a recorrer diferentes instancias en busca de algún dato que les dé pistas sobre el paradero de su familiar o, simplemente, la certeza de que sigue con vida o que ya ha fallecido.

Elizabeth Lira, académica de la Universidad Alberto Hurtado de Chile, y especialista en desapariciones forzadas, consideró que el procedimiento para desaparecer a las personas, implica hacer que no sea sencillo encontrar sus restos.

“Es aquí donde cobra importancia disponer de una base de datos lo más completa posible. Eso implica información sobre estructura y tratamientos dentales, intervenciones quirúrgicas que hayan involucrado prótesis, y especialmente disponer de un banco de datos de muestras de ADN de los familiares directos, bajo las condiciones útiles para la identificación. Estos son los datos básicos para la identificación de restos”, dijo vía correo electrónico a CNNMéxico.

La especialista agregó que la disposición de una base de datos contribuye a facilitar el proceso de búsqueda, para su correcta operación se requiere una infraestructura apropiada, como laboratorios, personal capacitado y un proceso que cuide adecuadamente el material genético para que no vaya a ser alterado.

“El sentido de una correcta identificación se vincula a los derechos de los ciudadanos desaparecidos y sus familiares, al derecho de darles sepultura, a la posibilidad de realizar y cerrar un duelo, que en el caso de los desaparecidos se construye como un duelo imposible, dado que no se sabe nada sobre si está vivo o muerto”, indicó.

Si bien aún no hay cifras oficiales unificadas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) estima que en México existen por lo menos 5,397 casos de desapariciones forzadas.

Cada vez más menores de ciudad sufren la desigualdad social: Unicef







(CNNMéxico) — El proceso de urbanización mundial ha obligado a cientos de millones de niños y niñas a enfrentar carencias y privaciones relacionadas con la migración, las crisis económicas y los riesgos de sufrir graves desastres, según el informe Estado Mundial de la Infancia 2012: niñas y niños en un mundo urbano del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Cada vez más personas viven en ciudades y el caso de los menores no es una excepción. Las ciudades ofrecen ventajas, como el acceso a servicios educativos, médicos y recreativos, según Unicef. Sin embargo, el organismo señala que para muchos niños de las zonas urbanas también es común que se les deniegue el agua potable, la electricidad y la atención a la salud.

En países como México, 88.3 millones de personas viven en zonas urbanas, lo que representa el 78% de la población del país, de acuerdo con cifras de las Naciones Unidas presentadas como parte del informe.

“Hoy en día, un número cada vez mayor de niños y niñas que viven en tugurios y barrios marginales se cuentan entre los más vulnerables y desfavorecidos del mundo; en efecto, no tienen acceso a los servicios más básicos ni gozan del derecho a prosperar”, dice el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake.

“La exclusión que sufren los niños de los asentamientos precarios no sólo les deniega la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial; también priva a sus sociedades de los beneficios económicos que supone una población urbana saludable y bien educada”, agrega.

Unicef documenta que las familias pobres suelen pagar más por los servicios básicos, aunque normalmente son de menor calidad. “El agua puede costar 50 veces más en los vecindarios pobres, donde los residentes se ven obligados a comprarla a proveedores privados, que en los vecindarios más ricos, donde los hogares están conectados directamente a las tuberías maestras”, según el documento.

Los problemas urbanos

Entre los principales problemas que enfrenta un niño de ciudad, destacan las consecuencias de las crisis económicas, la migración, el riesgo de sufrir un desastre y la violencia urbana.

El número de niños que viajan solos para buscar en la ciudad o en otros países la oportunidad que el campo no les da ha ascendido en los últimos años, aunque todavía son mayoría los que acompañan a sus familias. Uno de cada cinco niños había emigrado solo, de acuerdo con un censo realizado en 12 países. La mitad de los jóvenes de entre 15 y 17 años había vivido la misma situación.

La violencia y la delincuencia afectan a los niños en las zonas urbanas, no sólo como víctimas, también como miembros de grupos criminales. “La exposición crónica a hechos de esta índole puede obstaculizar el desarrollo de los niños y se ha relacionado con un rendimiento académicos deficiente y mayores tasas de deserción escolar, ansiedad, depresión, agresividad y falta de autocontrol”, señala el informe. Se enrolan en la delincuencia a los 13 años de promedio, aunque otros se unen mucho antes.

En México, al menos 1,400 menores han fallecido en el marco de la lucha contra el crimen organizado y hay unos 120,000 huérfanos por el mismo fenómeno, de acuerdo con la organización de la sociedad civil Ririki Intervención Social.

El caso del Ponchis, un adolescente de 14 años que confesó haber comenzado a asesinar a los 11 años en un grupo de crimen organizado, es un ejemplo conocido en México. El gobierno de Felipe Calderón anunció el 16 de febrero que brindará atención a los menores de edad víctimas de la violencia, a través del Acuerdo para la atención a niñas, niños y adolescentes en escenarios de delincuencia organizada.


domingo, 12 de febrero de 2012

La violencia, un obstáculo para los capacitadores electorales del IFE


CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — La situación de violencia en algunas zonas del país ha obligado a las juntas locales del Instituto Federal Electoral (IFE) a idear nuevas estrategias para poder capacitar a las personas que serán funcionarios de casilla en las próximas elecciones, sin verse amenazados por miembros del crimen organizado.
Acciones como no trabajar de noche, viajar en brigadas y siempre contratar a capacitadores que vivan en el distrito electoral en el que laborarán son algunos elementos básicos que han aprendido con los años y ahora aplican, detallaron a CNNMéxico, los vocales ejecutivos y de capacitación del IFE en algunos estados.
Arturo Cárdenas, vocal de capacitación de la junta local del órgano electoral en el estado de Coahuila explicó que en el caso de su estado, también se ha promovido que el personal del IFE y los posibles capacitadores tengan contacto con los “líderes de facto” de la zona en la que trabajarán.
“Los líderes de facto pueden ser activistas que se han dedicado a ayudar a la gente de la comunidad, gente que ha trabajado en el tema de repartición de tierras, o sea, líderes agrarios, párrocos y también a veces nos topamos con gente que no se dedica a actividades lícitas”, dijo en entrevista telefónica.
Señaló que en el caso de Coahuila, la zona conocida como la Comarca Lagunera es la que tiene mayor número de “secciones de atención especial”.
“En esta zona, hemos identificado, después de varias visitas, que el perfil ideal de un capacitador es que sea una mujer de entre 38 y 40 años y que viva ahí mismo”, agregó, al explicar que estas características son las mejor aceptadas por los habitantes en secciones de atención especial, en general. 
Según información proporcionada por el IFE, este año se reclutarán a 29,902 capacitadores asistentes y 4,932 supervisores electorales a lo largo del país.
Estas personas estarán a cargo de capacitar a los funcionarios de las 147,905 casillas que se instalarán el próximo primero de julio, entre casillas básicas, contiguas, extraordinarias y especiales.
Las "secciones de atención especial" son lugares en los que el instituto debe implementar mecanismos especiales para poder operar tanto para la capacitación como para la instalación de casillas, dado que podrían representar un riesgo para su personal.
Cárdenas, que lleva 20 años laborando en capacitación electoral, dijo que han detectado que a los lugares más violentos es más conveniente viajar sin la compañía de elementos de seguridad, y así no provocar una confrontación con los habitantes.
Cifras oficiales difundidas recientemente por la Procuraduría General de la República (PGR) señalaron a Torreón, ciudad industrial en la Comarca Lagunera, como una de las 10 localidades con la mayor incidencia de muertes por presunta rivalidad delincuencial.
De enero a septiembre del 2011, Torreón reportó 476 muertes relacionadas con el crimen organizado, lo que la colocó en tercer lugar a nivel nacional.
En el caso de Chihuahua, estado que alberga a municipios como Ciudad Juárez – el más violento del país según la PGR con 1,206 muertes en los primeros nueves meses del 2011 –, las autoridades electorales aseguraron que los capacitadores que fueron reclutados para las elecciones federales del 2009 tuvieron pocos problemas.
“Hay zonas suburbanas, hay donde se requiere cierta atención, ciertas condiciones, otras no lo son tanto, entonces esto implica que (...) nuestros compañeros de las juntas distritales ejecutivas, tengan muy claro cuáles son las condiciones, el perfil, la circunstancias que se dan en prácticamente cada una de las secciones electorales de cada uno de los distritos electorales”, indicó Carlos Manuel Rodríguez, vocal de capaictación en Chihuahua.
Recordó que en el 2009 se pudieron instalar todas las casillas, incluso en Ciudad Juárez, por lo que dijo está seguro que esto podrá repetirse sin problemas en las elecciones presidenciales y legislativas del 2012.
En el caso de Sonora, Francisco Ávila, vocal de capacitación del órgano electoral, explicó que si bien se tienen identificadas algunas zonas de riesgo para los capacitadores, no será sino hasta que se termine con el trabajo de campo por parte de los capacitadores que se pueda tener un diagnóstico de las “secciones de atención especial” para el día de las elecciones.
En el 2009, el IFE contabilizó un total de 7,351 "secciones de atención especial".
De acuerdo con el informe que el órgano electoral entregó a la Segob en ese año, en 1,789 de las secciones – poco más del 24% – se observaron condiciones que hubieran podido poner en riesgo la integridad física del capacitador asistente electoral, o por afectar las actividades de notificación y capacitación de los ciudadanos elegidos para ser funcionario de casilla.
De ese número, 1,609 eran consideradas de "atención especial" por elementos relacionados con la inseguridad pública como el pandillerismo y el vandalismo. Esto representó casi el 22% de las "secciones de atención especial".
Por otro lado, en 365 secciones, es decir el 5%, se presentaron dificultades por elementos relacionados con la salud pública como alcoholismo, drogadicción, enfermedades endémicas y aquellas relacionadas con la pobreza.
Pero no solo el personal del IFE ha tenido problemas derivados de la inseguridad. 
En el 2010, cuando el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) llevó a cabo encuestas en todo el país para integrar el Censo de Población y Vivienda, también se enfrentó con obstáculos relacionados con la inseguridad de ciertas zonas.
En una nota técnica difundida el 25 de noviembre del 2010, el INEGI informó que en un total de 1,057 manzanas o localidades del país, “los entrevistadores no accedieron por problemas de orden social o porque representaban un riesgo de seguridad”.
La dependencia detalló que dichas localidades representaban el 0.04% del total de las áreas que se tenían previstas cubrir durante el censo y que en ellas se encontraban 17,666 viviendas.
“Las entidades federativas con el mayor número de casos fueron Tamaulipas, con 534 manzanas o localidades que representan 0.54% del total de áreas del estado, Chiapas, con 196 (0.16%) y Chihuahua, con 190 localidades (0.16%)”, se explicaba en el documento.
La pobreza también obstaculiza el reclutamiento de capacitadores
En Guerrero la presencia del crimen organizado se ha visto reflejado en la alta incidencia de muertes por presunta rivalidad delincuencial.
Acapulco fue señalada como la segunda ciudad con el mayor número de muertes relacionadas con el crimen organizado, al contabilizar 795 asesinatos en los primeros nueve meses del 2011, según información de la PGR.
No obstante, en el estado que alberga a uno de los centros turísticos más conocidos de México, más que la delincuencia, el analfabetismo y la emigración han sido los principales obstáculo para el reclutamiento de capacitadores, aseguró David Alejandro Arroyo, vocal ejecutivo del IFE en la entidad.
“Solo hay 23 (secciones de atención especial por inseguridad en el estado), es un concepto muy aislado, no es realmente algo relevante o significativo y hay otros conceptos con mayor preocupación como la migración o por ejemplo otro que es muy intenso que son las 284 secciones donde los ciudadanos no saben leer ni escribir que son los problemas más fuertes que tiene Guerrero”, señaló en entrevista telefónica.
Precisó que han detectado también 261 secciones en las que se han topado con la dificultad para reclutar capacitadores por el alto índice de emigración, ya que a veces, no se logra encontrar a personas que cubran el perfil requerido.
Nota: Este artículo fue publicado el 18 de enero en mexico.cnn.com