lunes, 21 de enero de 2013
Tiene cierto encanto sentirte en medio de la nada y de todo a la vez. Estar en un lugar que ha sido visitado por no más de una decena de personas en miles de años. Sentir una leve falta de oxígeno, ver cómo la piel se te va humedeciendo por el calor que contrasta con el viento seco y helado de invierno exterior y detectar huellas dactilares antiquísimas marcadas en la pared. Observar cómo la ciencia moderna es lo único capaz de luchar por recuperar una verdad perdida con el tiempo, sin siquiera tener la certeza de que se logrará descubrir una pequeñísima parte de la realidad que fue. Pensar en las personas que se introdujeron a ese largo pasadizo buscando lo sagrado. Sorprenderte por una gota fría de agua que ellos creían que provenía de un manantial de los Dioses. Salir y volver a la realidad con la sensación de que el azar te ha escogido para poder entrar a esa cueva divina.
sábado, 12 de enero de 2013
Agua
Hoy quiero cerrar los ojos y soñar con agua. Oírla, sentirla fresca sobre la piel, olerla limpia o sobre la tierra seca, nadar en ella hasta que el cuerpo dormido me exija detenerme y resignar el alma a los deseos oníricos. Olas del Caribe. Lluvia fina de verano. Ríos amarillo, rojos y tranquilos de otoño. Cascadas altísimas y agresivas. O simplemente una brisa inesperada en una mañana cálida, el rocío que se evapora mientras sale el sol. El agua me da sosiego siempre. Me gusta imaginar cómo suena cuando choca contra mi piel o recordar cómo me deslizo en ella, casi flotando, sin pensar en nada más que avanzar y después volver y así hasta el infinito, hasta que la vida se termine...
lunes, 7 de enero de 2013
Serpientes
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| Imagen: bplanet |
Este año es el de la serpiente en el horóscopo chino y fue
en un año serpiente que nació, hasta ahora, mi única sobrina. Mi segundo
sobrino nacerá este año y será también serpiente, o hebi, como le dicen en Japón
a esos reptiles. En el mundo real, fuera de los horóscopos chinos, me producen
repulsión y algo de miedo. Cuando sueño con ellas su presencia es más bien
parte de una pesadilla o un mal presagio. Mi psicóloga no opinó lo mismo cuando
le conté que había soñado serpientes arrastrándose sobre lodo que salían de una
canasta enorme. Para ella, las serpientes son símbolo de transformación constante
porque cambian de piel cada cierto tiempo. Tal vez ese sueño presagiaba cambios
en mi vida. Quitarme la piel vieja para vivir con una nueva pero sin alterar la
esencia de mi ser. Las serpientes dejan la piel vieja y seca en el camino y
siguen avanzando. Así es como algunos sugieren vivir: dejar lo inservible y
continuar con ánimos renovados. Decirlo es más sencillo que ponerlo en
práctica, pero es año nuevo y es un buen momento para deshacerme de la
epidermis que porté durante el 2012.
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